Vender tu trabajo no es vender tu alma

Hola queridos creativos, me encanta estar con ustedes una vez más. Continuemos con esta serie de entradas sobre trabajar profesionalmente como artista, la entrada pasada aclaramos que significa ser profesional, así que ahora podemos continuar. Hoy hablaremos sobre vender nuestro trabajo.

Me he dado cuenta que este blog tiene mucho que ver con mi constante lucha por derribar muchos de los prejuicios que tenemos como artistas, tanto en lo creativo como en lo profesional. Y uno muy grande tiene que ver con vender nuestro trabajo y recibir dinero por nuestras creaciones.

Dado que nuestro trabajo está íntimamente ligado a nosotros mismos, a nuestro espíritu, a nuestra mente y a lo que somos, muchas veces es difícil separarnos de lo que hacemos e incluso ponerle un precio. Como creativos disfrutamos tanto lo que hacemos, que al no parecer un trabajo sentimos pena al cobrar por ello; a veces nuestra incredulidad en nuestro arte y en nosotros mismos hace que no valoremos lo que hacemos, y muchas veces al vender lo que hacemos sentimos que se nos juzga desde afuera como si fuéramos unos vendidos.

Y en este último punto quiero aclarar algo muy importante, cada uno decide que tipo de artista quiere ser y cuál es su camino; algunos artistas tienen trabajos que funcionan muy bien comercialmente, venden bastante, y deciden tomar este camino. Hay artistas que toman un camino diferente, o que tienen trabajos difíciles de comercializar, y hay otros que son una mezcla de ambos. No hay una manera correcta de ser artista y ninguna esta bien o mal, ni una es más merecedora que otra. Cada uno decide su camino, o se le van abriendo las puertas en uno o en otro.

Si eres artista y quieres vivir de ello, o estas constantemente mostrando tu trabajo, seguramente alguien va a querer algo tuyo, y en algún momento vas a tener que vender tus creaciones. Y puedes tomarlo de dos maneras, puedes encerrarte, atarte a tus obras, a tus hijos, no dejarlos ir nunca y guardarlos en un closet en tu casa. O puedes verlo como algo positivo, como un elogio, el resultado de tu arduo trabajo y una oportunidad para que alguien más disfrute de lo que haces y lo pueda compartir con los suyos.

No se que tan positivo sea atarse a sus propias obras, no dejarlas ir, es casi como idolatrarlas, protegerlas, y no creo que eso sea algo positivo si quieres crecer. Claro esta, que si hay una obra a la que le tienes mucho aprecio, significa mucho para ti y no la quieres vender, no lo hagas. Es igualmente importante que conserves algunas obras de tus proyectos para que puedas ver la evolución en tu trabajo, reevaluar, observar y aprender de ti mismo; así también si alguien va a visitarte a tu taller, puede darse cuenta de tu trayectoria.

Respecto a vender tu trabajo sin vender tu alma, quiero hablarles desde lo personal. Sí, yo vendo mi obra, no tengo problema en hacerlo y me da mucha felicidad cuando alguien compra mi trabajo. Significa que esa persona se conectó de alguna manera con mi trabajo al igual que yo lo hice al crearlo y compartir eso es muy especial. Sin embargo, vender no es mi motivación para crear, y esto es algo que me da un balance y no deja que pierda mi norte, hacer arte es una de las razones por las que me levanto cada día, por que si dejo por un tiempo de hacer esto me entra mucha ansiedad por retomarlo, me hace mucha falta, y sobre todo, lo hago por que hacer arte me permite contemplar y reflexionar sobre mi misma, mi vida y el mundo en el que vivo. Esta es mi motivación principal, esta es mi base y mi polo a tierra. Ahora, si además de esto, resulta que mis obras le gustan a alguien más y las quiere comprar, bienvenido sea. Tener este norte trazado me ha ayudado a establecer unos principios claros a la hora de crear, mostrar y vender mi trabajo, lo que me ayuda a tomar mejores decisiones y oportunidades.

Esta es la manera en la que encuentro un equilibrio entre crear y vivir de ello, y esta es mi manera, no significa que también deba ser la tuya. Cada uno tiene que crear su camino y buscar su norte. Así que querido artista, vender tu trabajo no implica vender tu alma, a menos de que tu así lo quieras.

Para finalizar, los quiero dejar con un bello poema de Rupi Kaur el cuál tengo pegado en una pared de mi taller para recordar lo esencial.

“Tu arte
No consiste en la cantidad
de gente a la que le gusta
tu trabajo
Tu arte
consiste en si a tu corazón
le gusta tu trabajo
si a tu alma le gusta tu trabajo
Consiste en lo sincera
que eres contigo misma
y
nunca debes cambiar
la honestidad por
el reconocimiento”
-Rupi Kaur

Qué significa ser profesional?

Hola mis queridos creativos. Continuamos en esta serie de entradas sobre la otra cara de ser artista: el lado profesional y emprendedor del asunto, cosas que debemos hacer cuando decidimos dedicarnos al arte y eventualmente vivir de ello.

Me di cuenta que en las entradas anteriores he mencionado mucho esto de trabajar profesionalmente como artista, pero, qué significa ser profesional?, considero que es algo que debemos aclarar antes de continuar.

Cuando dedicarse al arte pasa más allá de sólo hacer lo que nos gusta, disfrutar el proceso o tal vez tratarlo como un pasatiempo. Cuando hacer arte, se convierte en tu prioridad, en algo que quieres hacer toda tu vida, cuando te comprometes profundamente y por supuesto quieres trabajar en ello y vivir de lo que haces; la cosa se pone más seria y requiere de nuestra seriedad y compromiso para lograrlo.

Para mi, ser profesional es una actitud, una decisión, un compromiso, pero sobre todo es respeto contigo mismo y con lo que haces. Y este respeto abarca todo lo que hacemos como artistas, desde el proceso creativo hasta vender tu trabajo.

Mostrar respeto por tu trabajo significa: dedicarle el tiempo necesario, ya sea para investigar, pensar, experimentar; significa comprometerte con eso que estás haciendo. Significa usar los mejores materiales y herramientas que puedas tener en ese momento, significa mostrar tu trabajo de la mejor manera posible; créeme que es muy diferente si alguien te pide una propuesta y tu le muestras un dibujo en un papel arrugado y guardado dentro de tu maleta, a que si lo muestras en un buen papel y por lo menos dentro de una carpeta, esto demuestra que valoras tu trabajo. Igualmente en tu espacio de trabajo, es muy diferente si tiras donde sea lo que haces, a que si lo guardas en algún mueble o lo envuelves, según sea el caso. A lo que me refiero es que debemos respetar lo que hacemos, eso es ser profesional.

Mostrar respeto por ti mismo significa: hablar con propiedad de ti y tu trabajo, ojo, no confundir propiedad con petulancia; significa bañarte y vestirte lo mejor que puedas cuando tienes una reunión de trabajo o una exhibición, con tu estilo propio, pero lo mejor que puedas. Significa aceptar las oportunidades de trabajo con las que te sientes emocionado o por lo menos tranquilo, y decir no cuando sientes que se están aprovechando de ti o que la oportunidad no va con tus principios. Significa organizar tu tiempo para que puedas tener el estilo de vida que quieres, esto también significa hacer tus cuentas, tener tus asuntos financieros y legales en orden para que puedas estar tranquilo, significa poder pagar tu salud y tu pensión, alimentarte bien, etc. En resumen, significa valorarte a ti mismo, eso es ser profesional.

Respetar nuestro trabajo y a nosotros mismos es la base de todo, perohay un factor más a considerar y es el respeto que mostramos hacia los demás,en especial hacia los que trabajan o quieren trabajar con nosotros.Muchas veces nos quejamos de que no nos tratan como profesionales, pero para ello debemos demostrar que los somos.

Respetar a los demás en el ámbito profesional significa: responder los correos y llamadas que te hacen, entregar a tiempo lo que sea que te hayan pedido, una propuesta, un certificado, las obras para la exposición, fotos de tu trabajo, lo que sea, por favor entrégalo a tiempo; si estas atrasado házselo saber con antelación a la persona que esta esperando. Significa llegar a tiempo a tus reuniones, cumplir con lo que te comprometiste, si crees que no vas a poder cumplir no te comprometas. Si vas a entregar un trabajo, entregarlo de la mejor manera posible, bien presentado, empacado, si quieres ponerle algo adicional que haga parte de tu marca personal mejor aún. Significa llamar y estar pendiente, ser honesto, hablar amablemente y sonreír, en resumen, es respetar el tiempo y la confianza de los demás, y valorar el interés que tienen en ti y en tu trabajo.

 Les hablo de este tema con propiedad por que es una de las columnas vertebrales en mi vida y en mi trabajo, y tener esa actitud y compromiso me ha abierto muchas puertas y lo que es mejor aún, me ha permitido mantenerlas abiertas. Y lo he visto en muchos otros creativos, en aquellos que ves crecer fieles a si mismos, a sus principios y a su trabajo. Considero que este es un factor diferenciador entre los que avanzan y los que no.

Es sencillo, si alguien te ofrece una oportunidad y tu nunca le respondes, no cumples, no muestras interés, presentas las cosas mal, sin interés, ni motivación, te tienen que llamar mil veces para que hagas algo, no muestras respeto por ti mismo o tu trabajo, obviamente nunca te volverán a llamar, ni darán buenas referencias de ti, y créeme en este trabajo eso es algo muy importante.

Como puntada final, les confieso que me molesta enormemente el estereotipo que hay sobre los creativos en este asunto de ser profesional, se nos tiene por incumplidos, andrajosos, que no sabemos hacer cuentas, somos desordenados, etc. Y eso no es del todo verdad, los artistas podemos ser tan profesionales como queramos, tenemos todo para serlo. Y al mismo tiempo me molestan enormemente los artistas que refuerzan este estereotipo y que se excusan en él para no cumplir, para entregar todo mal presentado y tarde, como si no les importara. Queridos colegas, si no quieren respetarse a si mismos háganlo por los demás que luchamos para cambiar esa mala imagen que tenemos. Por que nos importa, por que trabajamos día a día por ser profesionales y queremos que nos traten como tal.

Me disculpo por desahogarme con ustedes, pero creo que es importante hacerlo cuando tiene un propósito. Gracias por leer, espero sus comentarios, y les agradezco si pueden regar la voz y compartir con los suyos este blog. Besos.

Darnos a conocer

Hola mis queridos artistas, como les dije en la entrada anterior, en esta y las próximas entradas vamos a hablar sobre temas relacionados con trabajar profesionalmente como artistas. Les decía que cuando uno decide comenzar este camino de ser artista como profesión, se está muy perdido, tienes muchas dudas y pocas respuestas. Así que espero con estas entradas poder aclarar algunas de ellas.

Cuando miramos a aquellos creativos que admiramos o que son nuestros referentes, por lo general son personas que, por decirlo de alguna manera, lo están logrando,. Siempre vemos a las personas cuando ya están en un punto más o menos alto de sus carreras, pero muy pocas veces sabemos todo lo que tuvieron que luchar estas personas para llegar allí y ser lo suficientemente conocidos como para que sepamos de ellos.

Creo que una de las primeras preocupaciones que tenemos como artistas es como darnos a conocer, hay tanta gente en todo lado, en redes, en las galerías, en los libros, etc. Sí esto da algo de angustia, yo lo se. Pero cada uno tenemos nuestro no se que, que se conecta con otros no se quienes que tienen nuestros mismos intereses. Y si trabajamos lo suficiente por ello seguro nos encontrarán.

Ahora con las redes sociales es muy fácil poder mostrar nuestro trabajo, el proceso, que nos inspira y quienes somos. Sin embargo, no hablaré sobre como hacer que te conozcan en redes, creo que el internet esta inundado con respuestas para esto. Lo más importante, como siempre, es ser honesto contigo mismo, con tu trabajo y trabajar fuerte por lo que quieres.

Considero que solo estar en las redes no es suficiente, también es importante que la gente vea tu trabajo en la vida real, esto permite una conexión en un nivel mucho mas personal. En este sentido, es importante aplicar a convocatorias (yo se, no siempre se ganan, pero nunca ganarás si no aplicas), aplicar a residencias, participar en cuanto evento puedas siempre que éste vaya de acuerdo a tu trabajo, ejemplo. si haces obras hiperrealistas no apliques a un lugar donde les interesa el arte abstracto. Y no pienses que sólo tienes que mostrar lo que haces en lugares súper conocidos y formales. Ahora hay muchos espacios independientes donde puedes mostrar tu trabajo, puedes inventarte una exposición con tus amigos, puedes dar algunos talleres, etc, hay muchas posibilidades. Ahora las reglas de juego son mucho más amplias que antes. Tu encuentra la que mejor se adapte a ti, seguramente tendrás que probarlas casi todas. Acá es donde hay que hacer uso de la creatividad.

Algo sobre lo que quiero hacer énfasis y que también es importante es acudir a otros artistas, sean tus amigos o no, los conozcas o no. Esto es algo que he estado aprendiendo últimamente. Si tienes dudas sobre como hacer algo, como aplicar a alguna convocatoria, como vivir de esto, como usar x material, lo que sea; no solo busques tutoriales en youtube, habla con tus pares, con esos otros artistas que ya han hecho eso antes, escríbeles un correo, visítalos. Lo más seguro es que te den algún consejo o ayuda, a menos que sean unas…. malas personas. Tener apoyo en este camino es muy importante y lo puedes encontrar de muchas maneras.

Crear estos lazos no solo enriquecerá tu corazón y tu proceso, si no que además te ayudara a ser conocido dentro de tus pares, con quienes puedes hacer proyectos, por medio de los cuales puedes acceder a una exposición, a un espacio de trabajo, o simplemente recibir una palabra de aliento cuando más lo necesitas.

Les confieso que en este campo aún tengo mucho que aprender, me gusta trabajar sola, pero también me encanta compartir con otros creativos, así que tratare de poner esto entre mis prioridades.

Recuerda, no hay una manera correcta de compartir tu trabajo con el mundo, se abierto a las posibilidades, se flexible, acepta las oportunidades que aparezcan en tu camino, confía en tu trabajo y habla de él con tranquilidad; busca ayuda si la necesitas y ayuda a otros si te es posible. Recuerda a la cima de la montaña se llega pasito a pasito, si te afanas puedes caer rodando y partirte una pierna jaja. Pero siempre hay que estar dispuesto a dar el siguiente paso. Y si en el camino tienes a otros que te apoyen pues mucho mejor.

Gracias por leer chicos. Abrazos.

Hablemos de negocios, baby

Hola chicos, espero estén teniendo un lindo día. A partir de esta entrada les estaré hablando sobre algunas cosas que he aprendido en estos últimos años sobre trabajar como artista profesionalmente, así es, lets talk about business baby. Estas cosas, por lo menos a mi, no me las enseñaron en la universidad, son temas que a veces queremos evitar pero que hacen parte de nuestro trabajo si queremos vivir del arte, así que ¡a darle la cara!

Estos temas los voy a abordar desde mi propia experiencia, lo que he ido aprendiendo estos años, a punta de prueba y error y de algunas lecturas, podcast y charlas que he escuchado. Pero básicamente parten de mi día a día.

Cuando sales de la universidad sientes que te tiran a los leones, tú un pobre chiquillo perdido jaja que lo único que quiere es dedicarse a crear, pero resulta que ahora debes encontrar una manera de comer y nunca te enseñaron como. Sólo te miraron con caras largas de negación como diciendo, esa plática se perdió, bueno pues vamos a recuperarla. Y no supongamos que los artistas somos los únicos con este dilema, todas las personas lo tienen, saber como vivir en este mundo no es fácil. Pero hay opciones.

Lo primero que quiero decir es que un artista es una empresa, queeee, pero que estas diciendo Catalina, estas violando el amor puro de la creación por el que vivimos los artistas. Bueno, afrontémoslo, el romanticismo es lindo, pero somos simples mortales que necesitamos comer, un techo donde vivir, un lugar donde trabajar, un médico por si te intoxicas con los óleos, etc. Famélico no vas a poder crear.

Así que sí, los artistas somos una empresa y con esto no me refiero a que lo que hacemos es un producto cualquiera, y que pal carajo la creación romántica, no. Pensándolo bien, me gusta más decir que los artistas somos unos emprendedores, nuestro trabajo es un emprendimiento creativo, así es, suena menos corporativo que decir empresa.

Entonces, mi querido emprendedor, debemos estar preparados para todo lo que implica tener un emprendimiento; es muchísimo, pero muchísimo trabajo y demasiado amor por lo que haces por que tendrás que invertir muchas horas y esfuerzo en ello, y puede que las recompensas se demoren en llegar. Pero hey, esto no era por amor al arte? Bueno, al final estarás viviendo de esta manera por que amas demasiado lo que haces.

Un emprendimiento, así sea creativo, no se sostiene sólo de la creatividad y el arte, claro esto es lo más importante, sin esto no hay nada, pero si quieres trabajar en ello profesionalmente debes hacerte cargo de todo lo demás; tienes que buscar donde mostrar tu trabajo, tienes que aprender a cobrar, a hacer un contrato, etc. En una de las entradas anteriores les había dicho todo lo que implica ser un emprendedor, tienes que ser el que crea, pero además ser el de los tintos y hasta el de contabilidad. Ya lo se, suena un poco escalofriante pero así debe ser, por lo menos al principio, hasta que puedas contratar a alguien para que haga esas cosas. Si quieres vivir de esto, tienes que estar al frente de ello.

Así que, mis queridos artistas, en las siguientes entradas les estaré dando algunas herramientas que se necesitan para trabajar profesionalmente como artista. Puede que algunas de ellas les parezcan obvias o ya las sepan y puede que haya otras que no conozcan. Me encantaría que pudiéramos construir esto juntos, así que si tienen sugerencias o comentarios en algún tema no duden en escribirme.

Gracias chicos, un abrazo enorme.

Sobre la vergüenza y ser vulnerable

Hola chicuelos. Este blog es un espacio en el que les comparto algunas herramientas y tips para ser artistas, pero como se han dado cuenta, también me gusta hacer algunas reflexiones que van surgiendo en el proceso y que están relacionadas con mis vivencias en ese momento.

Los últimos meses he estado pensando mucho acerca de la vergüenza, Catalina por qué piensas en esas cosas tan downs jaja, bueno, continuo en mi camino de introspección y estoy aprendiendo a aceptar mi vulnerabilidad y a verla como algo poderoso y no como una debilidad (eso podría dar como para 100 entradas más). Y dentro de ese proceso me he topado con la vergüenza y creo que es un sentimiento con el que nos podemos relacionar mucho los artistas y creativos.

Yo siempre creí que nada me avergonzaba, yo vergüenza? que va, si a mi no me importa lo que piensen los demás. Bueno, he descubierto que me estaba mintiendo a mi misma o no había tomado la consciencia suficiente de ello. Así que me puse a mirar en retrospectiva y me di cuenta que efectivamente me avergonzaba en varios aspectos de mi vida; este podría ser un buen momento para sacar el látigo jaja pero he aprendido que eso no sirve de nada, tomar consciencia, tratarse con cariño y tomar acción sobre ello, si sirve y de mucho.

En fin, esta es una experiencia personal pero considero que se puede relacionar a muchos de nosotros. Los artistas estamos expuestos constantemente a lo que dicen los demás, así no lo queramos aceptary alcemos una bandera diciendo que creamos arte para nosotros mismos, a puerta cerrada, somos irreverentes y lo que los demás dicen nos resbala; pues esto en la vida real no es del todo así, o por lo menos no siempre.

No podemos negar que a los artistas nos gusta mostrarle a los demás lo que hacemos o al menos la mayoría de cosas que hacemos, pero este mostrar requiere valentía y sobre todo aceptarse vulnerable, por qué? precisamente por que lo que nosotros creamos esta íntimamente relacionado con quienes somos, con lo que nos interesa, con la manera en que vemos la vida, con lo que pensamos, analizamos y sentimos; así seas un artista meramente conceptual, todo esto esta allí implícito. Así que cuando mostramos nuestro trabajo a los demás nos estamos revelando a nosotros mismo de algún modo, y para hacer esto se requieren cojones y también se necesita saber que en ese momento somos totalmente vulnerables.

Vulnerables a las miradas, a los gestos, a las palabras, a las comparaciones, a las criticas positivas y negativas, y por ende estamos expuestos a la posibilidad de en algún momento avergonzarnos de quienes somos o de nuestro trabajo. Y quiero decirte que esto es normal, y si lo has sentido no estas solo, ni eres de otro mundo, ni eres un cobarde, para nada; al contrario, he aprendido que ser vulnerable es una fortaleza, ser vulnerable significa ser genuino, honesto y no hay nada mas bello en el arte que toparte con un trabajo realmente honesto.

Lo que no permite que nos mostremos vulnerables o que hagamos de ello una de nuestras fortalezas es la vergüenza, el sentir que somos menos, o que no somos merecedores de algo, el compararnos de manera dañina con los demás, el recibir las criticas de manera personal y rencorosa; el poner tu trabajo frente a los demás y sentir que no es bueno o que lo van a criticar, o que no eres digno de llamarte artista o tu trabajo arte. Esto es terrible por que puede hacer que te ocultes tras un velo y que nunca podamos ver tu belleza.

Bueno, yo he estado ahí y estoy luchando por dejar atrás esos pensamientos para ser libre, poder mostrarme como soy y así también ser libre a la hora de crear; poder disfrutar del proceso creativo sin tener esas cargas detrás, por que lo único que logran es opacar tu trabajo al opacarte a ti mismo.

No podemos dejar de ser vulnerables, ni deberíamos hacerlopor que ser vulnerable no es ser débil es ser genuino y esto es muy poderoso, sobre todo si eres un artista. Lo que si podemos hacer es trabajar por dejar a un lado la vergüenza, aceptarnos con nuestras fortalezas y debilidades y entender que son ellas las que nos hacen ser, Pepita, Pepito, pon tu nombre aquí y llevarlas con la frente en alto. Sí, hay días difíciles, hay cosas que nos hieren y esta bien, lo importante es levantarse y continuar. En esta vida todos estamos aprendiendo paso a paso, no somos perfectos, todos somos humanos y permitirse sentir es algo muy valioso. Sé que este no es un proceso que se da de la noche a la mañana, pero es lindo hablar sobre él y de alguna manera poder tomar acción sobre ello.

Bueno, esto era lo que les quería compartir hoy. Me encantaría saber que piensan, también han sentido esto, como lo han manejado? pueden comentar acá o escribirme a mis redes sociales @catalinamorenoart. Gracias chicos, un abrazo.

 

Planificar el tiempo: Hacer la agenda

Hola, bienvenidos de nuevo a este espacio hecho para conectarnos y crecer juntos como artistas. La entrada anterior hice una introducción a la importancia de aprender a administrar nuestro tiempo, les deje una tarea y hoy nos pondremos manos a la obra para crear nuestra agenda.

Yo llegue a este mundo de planificar el tiempo gracias a una amiga e ilustradora que es una diosa de los planeadores. Hace tres años me dijo que existía algo llamado Bullet Journal y que había cambiado su vida, (en Youtube hay muchos tutoriales al respecto y en Pinterest igual). Para resumirles, un Bullet Journal es una agenda o planeador con esteroides millennials, se que en este momento muchos deben estar volteando los ojos ( yo también lo hice), pero es supremamente útil y para los que somos personas 100% visuales es una gran herramienta para visualizar el tiempo y puedes usar toda tu creatividad para hacerlo de la manera que sea más útil para ti.

El Bullet Journal (BuJo) tiene los elementos básicos de una agenda: calendario, planeador mensual y semanario; pero adicionalmente tiene otros elementos que podemos ir agregando de acuerdo a nuestros gustos o necesidades, dependiendo de en que nos queremos enfocar o a que aspectos de nuestra vida le queremos hacer seguimiento. Los Bujo se pueden hacer con diseños muy sencillos hasta súper adornados y complejos, el mío es muy básico y solo tengo en él los elementos que necesito, así que no me atrevo a llamarlo un BuJo como tal, si no simplemente, una agenda con esteroides.

Bueno, para empezar necesitas una libreta en blanco o un cuaderno, disposición y algo de tiempo. Yo tengo mi agenda dividida en dos partes, la primera es en la que tengo los elementos básicos: calendario, planador mensual y semanario. Y en la segunda parte tengo los elementos “especiales” por llamarlos de algún modo.

Hoy les voy a explicar la primera parte que es muy sencilla. Primero tengo impreso el calendario completo del año, marco los días festivos y algunos eventos como por ejemplo los cumpleaños. Después, tengo el planeador mensual, que es una cuadricula con los días del mes, cada día tiene un espacio para escribir cosas que tengo que hacer, por ejemplo una cita, el objetivo del planeador mensual es programas el mes de acuerdo a lo que tienes que hacer, puedes marcar las semanas o los días de acuerdo a tus quehaceres y objetivos.

Adicionalmente al inicio de cada mes tengo un espacio donde escribo los objetivos y el análisis del mes, me explico, a principio de mes me planteo unos objetivos y los escribo, esto me ayuda a poder organizar mis semanas de acuerdo a los objetivos. Y luego, al final de mes, hago una análisis donde escribo si cumplí o no los objetivos, como me sentí ese mes creativa, personal y emocionalmente, que aprendí, que cosas buenas o malas sucedieron, etc.

Luego de esto viene el semanario, 5 o 4 semanas por mes, para esto tomo dos páginas seguidas y las divido en los siete días de la semana, adicionalmente dejo un espacio para poder hacer una lista de cosas por hacer. Cada semana la hago tomando dos páginas seguidas por que es importante poder visualizar la semana completa. El semanario es el lugar donde vas a poder agendar lo que debes hacer cada día, para esto, yo lo que hago es dedicarle 10 minutos todos los lunes para organizar la semana. Divido los días en actividades en la mañana, en la tarde y en la noche, esto depende de tu cómo quieras dividir tu día, lo puedes hacer como mejor te funcione, a mi me funciona dividiéndolo en estos bloques, a  otros por horas o por actividades. Así que pienso en lo que tengo que hacer y lo voy escribiendo en los días. Adicionalmente en el espacio de Cosas por hacer, voy haciendo una lista de cosas extrasque debo hacer o que van surgiendo en esa semana, por ejemplo ir la medico, pagar un recibo, lavar ropa etc. Y luego las voy agendándo dentro de los días.

Tip: Algo que yo hago para organizar mejor mi tiempo y mis semanas es tener una especie de diagrama con la división de la semana por tareas que hago habitualmente. Me explico, lo que hago es hacer un esquema de la semana, un calendario como los del colegio, donde están los 7 días de la semana y tres bloque horarios: mañana, tarde y noche. Luego pienso en las cosas que generalmente hago, por ejemplo los lunes en la mañana hago tareas administrativas, los viernes en la tarde investigo, así que con un color marco estas actividades en mi diagrama. Si por ejemplo sabes que los martes y los viernes trabajas en X cosa vas a ir marcando esos días en tu calendario. La idea es dividir la semana en bloques de actividades: primero las que son fijas, luego las que quieres o debes realizar, por ejemplo dedicarle tiempo a un proyecto en específico o a tu proceso creativo y luego si te queda espacio puedes dedicarlo a tareas extras o para salir a divertirte, etc.

Esto del diagrama suena un poco extremo pero es súper útil a la hora de organizar tus días, sobre todo cuando eres creativo o independiente por que esto te da una guía, una especie de plan a seguir, lo que evita que te levantes y te pongas a dar vueltas por ahí pensando en lo que tienes que hacer. Para mi es muy importante tener esta guía, me evita angustias y me da una especie de estructura, y, aclaro, NO ES UNA CAMISA DE FUERZApor que varia con imprevistos o con mi estado de ánimo, pero me ayuda muchísimo a enfocarme y creo que es una de las claves para poder dedicarme al arte todos los días. Es muy diferente andar con la cabeza llena de tareas que tienes que hacer, de sueños, o ideas, a tenerlos en un papel y poder desglosarlos paso a paso, estoy segura que te dará una tranquilidad enorme, es una forma de lidiar con la incertidumbrede que pasara mañana, de cómo lograre esto o aquello. A mi me funciona, espero que a ti también.

Quiero dejar claro que esto de organizar el tiempo no es una camisa de fuerza, ni algo que debe regir tu vida, es para ayudarte no para obsesionarte. En este momento, recuerdo una persona que conocí para la que lo más importante era el tiempo, cumplir y lograr cosas, y por solo estar pendiente de ello se perdía de muchas cosas, te hablaba y mientras tanto miraba el reloj y parecía que cuando se acababa tu tiempo se despedía de ti y pasaba a la siguiente tarea, nada se salía de su calendario. Por favor no hagas esto, vive la vida, deja que te sorprenda. Como en todo, hay que tener un equilibrio, esta bien centrarse y tener unas bases para tu día a día, pero al mismo tiempo aprende a disfrutar y compartir.

Bueno, esto de organizar el tiempo va a tomar mas entradas de las previstas, pero esta muy bien por que es un tema muy importante. Así que por ahora tu tarea esempezar a hacer en tu agenda con el calendario, el planeador mensual ( si quieres estos los puedes imprimir y pegar), y el semanario. Cabe aclarar que el planeador mensual, así como los objetivos, el análisis del mes y el semanario lo debes hacer para cada uno de los 12 meses del año.

Vale, en la siguiente entrada seguiremos con la segunda parte de nuestra súper agenda. Gracias por acompañarme, espero estas herramientas te estén siendo útiles. Hasta la próxima. Un abrazo.

Planificar el tiempo

Hola mis queridos creativos, me alegra saludarlos de nuevo. En Diciembre no alcancé a escribirles, pero empezaremos este 2019 con toda.

Por lo general empezamos el año llenos de ilusiones, objetivos y una lista de cosas que queremos hacer, pero, casi siempre, pasa el año y muchas de nuestras metas se quedan en el tintero. Es por esta razón (y algunas más, que les iré contando) que hace tres años empecé a adquirir un hábito que me ha ayudado muchísimo para aprender a administrar mi tiempo y llevar a cabo mis objetivos, es un hábito muy poderoso y es hacer una agenda o planeador. 

 Suena muy sencillo, pero es algo que requiere disciplina y compromiso, pero una vez que uno coge la rutina es muy fácil de llevar, incluso te hace falta si no la haces.

Antes de decirles todas las cosas que tiene mi agenda y darles algunos tips para organizar el tiempo, quiero hablarles sobre la importancia de planificar y administrar el tiempo sobre todo si eres un artista y aún más si eres independiente.

Una de las grandes ventajas de ser artista es que nadie te dice que, como, ni cuando debes hacer las cosas, pero esta ventaja es un arma de doble filopor que también quiere decir que tienes toda la libertad de hacer lo que quieras, y esto puede llegar a ser un poco abrumador, además de saber que ser artista no es solo hacer obra si no muchas cosas más. Esta libertad puede hacer que nos perdamos por las ramas y al final no hagamos NADA. Estoy de acuerdo con que en la vida no todo consiste en lograr, hacer cosas y planear todo, pero vamos a ver, hay que hacer algo no?

Cuando eres consiente de todo lo que haces, del tiempo que requiere o en que cosas estas invirtiendo tu tiempo, créeme que la vida no pasa así como así. No es como que cumpliste 70 años y no te acuerdas que hiciste, ni a que hora se paso la vida, bueno puedes mirar atrás en y saber que hiciste, que aprendiste, en que aspectos creciste, que vivencias tuviste, todo gracias a que esta registrado en un lugar al que puedes acudir: Tu agenda o si lo que quieres es algo todavía más millennial se llama un Bullet Journal, pero de eso hablaremos en la siguiente entrada.

Volviendo a lo del tiempo y ser artista, les cuento que tener un lugar físico donde puedo visualizar el año, los meses y las semanas, me ha ayudado increíblemente a cumplir una de mis grandes metas en la vida: ser una artista a tiempo completo. Y sobre todo a ser independiente. En una de las primeras entradas de este blog, les hablaba sobre los retos que tiene ser independiente, y uno de los más grandes es tener el compromiso y la disciplina para levantarte todos los días y hacer lo que tienes que hacer. Y algo que ayuda mucho es tener un lugar donde tienes marcado lo que debes hacer y en que momento, eso le da cierta estructura a tus días.

Como artistas queremos hacer muchísimas cosas, tenemos grandes expectativas y muchos sueños por cumplir y a veces vemos las metas tan grandes y tan lejos que nos abrumamos, o por lo menos a mi me pasa. Muchas veces inexplicablemente siento mucha ansiedad, como que no me hallo, o pienso en algún proyecto que quiero hacer pero lo veo con tantas cosas por hacer que me abrumo, bueno, pues me he dado cuenta que una forma de hacer desaparecer esa ansiedad y vivir más tranquila es llevar una agenda. Una agenda donde puedo plantear mis objetivos y desglosarlos en tareas que puedo ir haciendo poco a poco, tareas que ubico en meses, luego en semanas y que voy realizando día a día y al final casi sin darme cuenta, lo he logrado, he podido hacer todo sin estresarme por no saber cuando voy a hacer esto o aquello, es un gran alivio.

Así que si eres un creativo, ya sea a tiempo completo o mejor aún si solo tienes unas pocas horas en las que puedes dedicarte a tu trabajo artístico, una agenda es una de las herramientas que debes tener. También si eres independiente o si quieres llevar algún proyecto a cabo: hacer un nuevo cuerpo de trabajo, programar una exposición, aplicar a una beca, aprender nuevas cosas, crecer espiritualmente, lo que sea; te puedo asegurar que con una herramienta donde puedas administrar tu tiempo, plantear tus objetivos y analizar tu vida puedes lograr lo que te propongas e incluso puedes llegar a sorprenderte.

Como ya se habrán dado cuenta, la agenda de la que les hablo no es una agenda cualquiera. Así que en las siguientes entradas les iré explicando todo paso a paso, para que podamos hacer nuestra agenda 2019 juntos, una agenda que realmente es un planeador con esteroides.

Si quieres organizar un poco más tu vida, si quieres hacer muchas cosas pero no sabes cómo, si tienes poco tiempo para dedicarte al arte pero no quieres rendirte, si eres independiente, si trabajas con fechas de entrega establecidas, si por lo que leíste en esta entrada sientes que necesitas hacer esta agenda conmigo, tienes que estar atento a las próximas entradas donde daré el paso a paso y muchos tips para administrar el tiempo.

La tarea #1es comprar una libreta, cuaderno, folder, lo que más te guste; que tenga 100 hojas y que sean rayadas, cuadriculadas o de puntitos, mejor dicho que tengan renglones que sirvan de guía.

Bueno con esto los dejo por ahora, espero tengan un lindo día. Abrazos.

Ser perfeccionistas y demasiado duros con nosotros mismos a la hora de crear

Hola de nuevo, me alegra mucho saludarlos.

Continuando con esta serie de entradas sobre el proceso creativo, quería hablarles sobre dos aspectos que han estado rondando mis pensamientos y mi práctica en estos últimos meses. El primero es sobre el perfeccionismo a la hora de crear y el otro sobre el éxito.

Hoy escribiré sobre el perfeccionismo. Les confieso que sin darme cuenta esta palabra ha guiado mi vida y por supuesto mi práctica artística también. Sabía que esta tenía esta actitud, pero poder reconocerla y ver como afecta cada aspecto y relación de tu vida es algo muy diferente. Creo que muchos creativos sufrimos de este mal, un mal que afecta de maneras increíblemente negativas el proceso creativo.

Por lo general tendemos a ser demasiado duros con nosotros mismos a la hora de crear, bueno, a mi me sucede, no se a cuántos de ustedes les pase igual. Sentimos una presión interior por hacer todo bien, como si cada cosa que hicieras tuviera que ser una obra de arte con mayúsculas, como si el error y el cambio no estuvieran permitidos. Que ridículo suena al escribirlo, pero es cierto.

Se supone que el proceso creativo es un camino libre donde estas en conexión contigo mismo y con lo que te rodea, crear necesita de la libertad de poder jugar y experimentar sin límites. Los perfeccionistas deseamos tener un proceso así y creemos que lo hacemos pero nos domina el control, controlamos cada aspecto de nuestro trabajo, desde la esquina doblada del papel, hasta la dirección de la línea que acabamos de hacer. Que agotador es esto.

El pinche control nos impide explorar las mil y un posibilidades que hay y que pueden enriquecer increíblemente nuestro trabajo, nos impide jugar y mas importante aún nos impide equivocarnos, cuando cada error en el proceso creativo debería ser un hallazgo. Así es, el control castra de maneras increíbles el proceso creativo, nos impide crecer y por supuesto empobrece nuestro trabajo.

Todas aquellas cosas maravillosas que pudimos haber descubierto se perdieron por estar mirando en línea recta, hacia el frente y nunca hacia el lado. No se si a todos les pasa, les confieso que este es uno de mis talones de Aquiles, y estoy trabajando por alcanzar la libertad en mi vida y en mi trabajo. No es sencillo, pero el primer paso es reconocerlo para luego tomar acción sobre ello.

Admiro muchísimo a los artistas que crean con una libertad maravillosa, quienes crean por la motivación que encuentran en el proceso del hacer, y que si no es eso lo grandioso de ser artistas. Que difícil es dedicarnos simplemente a disfrutar del proceso, sin pretensiones mayores, sin pensar que alguien va a ver esto, que lo tengo que publicar en las redes, que cambié y ahora que pensaran mis seguidores, etc.

Tantas trabas que nos ponemos a nosotros mismos, tantas preocupaciones que solo tienen el efecto contrario en lo que hacemos. Si creáramos con libertad plena sin importar nada mas allá de esto, nuestro trabajo se enriquecería increíblemente y llegaríamos a lugares inimaginados. En este caso, podríamos tratarnos con cariño a la hora de crear, conocernos y respetarnos, no nos reprenderíamos a nosotros mismos por lo que logramos o no, por si lo hicimos bien o no, el fracaso sería mas sencillo de afrontar por que los objetivos cambiarían. El objetivo principal sería disfrutar del acto de crear libremente mas allá de los prejuicios, de nuestras barreras, de los demás, del resultado final.

Los calificativos bien o mal no existen cuando creamos con libertad, simplemente es lo que es, unas veces funciona mejor que otras pero todo es parte del proceso. “Solo déjalo ser, déjalo ir” es una de las frases que tengo en mi taller. Hablar de esta libertad creativa sin reproches, sin ser nuestros propios enemigos, parece fácil pero ponerlo en práctica no lo es tanto. Yo estoy en ese camino y les iré contando como me va, si tienen algunos concejos o comentarios que nos puedan ayudar a los que estamos en esta travesía son bienvenidos.

Para terminar los dejo con este capítulo del podcast Creative Pep Talk de Andy J. Miller, les recomiendo todos sus episodios, pero hoy en especial quiero dejarlos con este que habla sobre la presión y las expectativas que nos ponemos a la hora de crear, en lugar de solo disfrutar el viaje: Podcast aquí

Gracias por leer estos pensamientos, que aunque propios considero que nos afectan a mas de uno y si tu eres uno de ellos, hola, esto no te pasa solo a ti, somos muchos por ahí afuera y se pueden ver hasta en los artistas más famosos. Así que relax. Seguiremos dando la batalla.

Hasta la próxima 🙂

Encontrar el tema de nuestra obra

Hola mis queridos lectores, a partir de esta entrada comenzaré a hablarles sobre el proceso creativo. Crear es una de las razones por las que existimos, los artistas tenemos una necesidad vital por crear y expresarnos. Eso es maravilloso y si uno lo piensa también es una tarea difícil, crear algo de la nada no son papitas.

Desde que decidimos ser artistas hay una pregunta vital en nuestro hacer: ¿sobre que hablo en mi trabajo? ¿qué quiero expresar y cómo lo hago? para mi (claramente esta es una apreciación personal) el arte va mas allá de la técnica, del talento, de la palabrería, el arte revela el alma, el espíritu, hay una conexión vital entre quien lo hace y esa cosa que crea, y es esa conexión honesta la que llega a los demás. Tampoco quiero ponerme muy trascendental, ni quiero sesgar a nadie con este comentario, cada uno tenemos diferentes apreciaciones del arte y es una perdida de tiempo decidir quien esta bien y quien mal, el arte y la vida tienen poco o casi nada que ver con estas distinciones. Lo que si quería hacer era resaltar la conexión vital que hay entre el creador y la obra, ya que esta es una de las claves para responder a la pregunta por el tema de nuestra obra.

Cuando estamos en la universidad esta pregunta por el tema nos acecha constantemente y debemos resolverla de distintas maneras en cada asignatura que vemos, por lo general andamos un poco perdidos, tanteando el terreno, esperando a sentir algún interés o afinidad con un tema. Para muchos está búsqueda da resultados positivos pero para otros se convierte en una especie de karma. Por supuesto que esta es una pregunta vital para lo que hacemos, sin embargo, considero que el problema esta en el enfoque que nos dan para encontrar las respuestas. Y este enfoque puede hacer que nos perdamos en el camino.

Recuerdo que en la universidad siempre que tenias alguna posible luz para responder a esta pregunta, tenias que investigar cien mil libros sobre el tema, citar a todos los autores y referentes habidos y por haber y justificar cada pequeño detalle de lo que hacías. La búsqueda de la respuesta siempre partía de alguien más, partía de una teoría, de un autor, etc.

No estoy diciendo que no debamos investigar, leer, buscar teorías, referentes; el problema es el enfoque, el problema es la raíz de nuestros intereses, que al contrario de lo que nos enseñaron no está en los otros, está en nosotros mismos. El día que logré entender esto exploto mi cabeza, pero aún más mi espíritu y mi creatividad.

Este entendimiento se lo debo a una de mis mentoras, una artista colombiana reconocida. Recuerdo el primer día en el que le mostré mi trabajo y me dijo que dejara de hacer lo que estaba haciendo, no es fácil escuchar estas palabras, pero cuando te dan razones honestas y además sientes que éstas resuenan con tu artista interior, que exponen las dudas que tenias y que son verdad para ti; escuchas, tomas nota y haces tus tareas. Tenia que dejar de hacer lo que estaba haciendo, pero y entonces ¿qué hacía?, la tarea que ella me dejo fue conocerme a mi misma, saber realmente quien era yo, escucharme, escuchar mi interior para saber con honestidad que era lo que me inquietaba, que me preocupaba, que me afligía a mi Catalina, a nadie más; y ahí encontraría la respuesta a la gran pregunta, sobre eso se trataría mi trabajo, sería su razón de ser.

Recuerdo que salí de allí, como dicen vulgarmente, con el rabo entre las piernas, pero con mi interior entusiasmado, aunque con mucha ansiedad y demasiados interrogantes. Cómo iba a hacer para conocerme a mi misma, parecería sencillo pero es la tarea más difícil de resolver. Y sabía que si la resolvía podría tener un entendimiento real no solo de mi trabajo si no lo más importante de mi misma y de mi vida.

Aquí esta la clave, el tema de tu obra no viene de una teoría rebuscada, no viene de lo que te dijeron que hicieras; el tema de tu obra viene de ti mismo, de tus propios intereses, de quien eres tú realmente, eso al final es lo que hará la obra honesta, potente, única.

Para responder la pregunta por el tema no debes buscar afuera, debes buscar en tu interior. Te molesta desenfrenadamente la situación del país, adelante trabájalo en tu obra, viviste alguna experiencia que te marco y cambio toda tu percepción sobre la vida, adelante, te conectas profundamente con la naturaleza, te atraviesan las preguntas sobre la existencia, sobre el universo, sobre el ser humano, lo que sea, adelante exprésalo en tu trabajo.

Seguramente cuando encuentres este tema, te llenaras de curiosidad por investigar sobre el, aprender mas, revisar la obra de otros artistas que comparten tus inquietudes, se te abrirá todo un universo de posibilidades ante tus ojos y eso enriquecerá tu vida y por ende tu trabajo.

Ahora la pregunta no es por el tema, la pregunta que realmente debes hacerte es ¿quién soy yo? Conocerte es la clave de tu trabajo. Y quiero aclarar que esto aplica para cualquier tipo de artista, desde el más conceptual hasta el más expresionista.

Y ¿cómo te conoces? Vaya pregunta creo que tendré que escribir otra entrada para esto, yo aún lo estoy descubriendo, desde que soy consciente de ello, cada día aprendo más sobre mi misma. No lo se todo al respecto, no soy coach, ni gurú, pero hay algunas cosas que he aprendido que puedo compartir con ustedes.

Sera en la próxima. Los quiero, chao 🙂

La frustración nos persigue

Hola queridos compañeros de viaje. Hoy he estado pesando en qué escribir, hay tantos temas de los que quiero hablarles que a veces no se si organizarlos por categorías o simplemente hablarles de ellos como van saliendo.

Al inicio de este blog, les hable sobre ciertos principios que para mi son nuestras armas de batalla para poder luchar todos los días, hacer lo que amamos y vivir de ello. Luego de estas herramientas espirituales, por llamarlas de algún modo, escribí sobre herramientas elementales que debemos tener para presentarnos profesionalmente como artistas. Estaba pensando en qué sigue, ya tenemos un poco más de coraje, podemos presentarnos profesionalmente, podría continuar escribiendo algunos tips para lograr esto día a día, tips administrativos, el proceso creativo, no se, tantas cosas.

Pero hoy en especial siento la necesidad de hablarles sobre la frustración o el fracaso, me quedare con la frustración que es la herida que nos queda por el sentimiento del fracaso. Quiero hablar de este tema antes de los otros, por que podemos sentir que en este momento hemos trabajado bastante y puede que las cosas hayan ido bien o puede que no, puede que tengamos todas nuestras herramientas de presentación listas y no suceda mucho.

La frustración es una maldita que nos persigue a los artistas a veces más de lo que quisiéramos, si es que alguien alguna vez la quiere. Quiero hablarles de este tema por que la frustración nos acompaña en las distintas etapas del camino, supongo que los que ya llevan toda una vida en el arte no lo sienten de la misma manera, aunque uno cree que la gente que va más adelante tiene todo resuelto pero muchas veces no es así, lo que si tienen es que han aprendido a lidiar y convivir con estos temores, y muchas veces los convierten en una fortaleza.

Considero que como artistas la frustración se puede convertir en uno de nuestros grades bloqueos, si te frustras quiere decir que tenias todos tus motores prendidos, ibas a mil y de repente nada resulta como tu lo esperabas. La frustración también puede venir de un mal cometario o crítica que recibiste, puede venir de tus propias inseguridades, miedos o creencias. Todos los seres humanos tenemos que lidiar con este tema, lo que sucede con los artistas, es que lo que hacemos significa tanto para nosotros a un nivel sensible y espiritual tan alto, que la frustración puede darnos un golpe bajo y certero.

Los artistas vivimos la frustración a muchos niveles, como personas en el día a día pero también con nuestros trabajos, podemos sentir que no vamos a ningún lado, que lo que hacemos no es suficiente. Y esta el otro lado de la moneda, sentimos que lo que hacemos es muy bueno pero no nos aceptan en alguna convocatoria, o recibimos un mal comentario y quedamos heridos.

Por que quiero resaltar esto, por que la frustración mis amigos, estará persiguiéndonos siempre o aparecerá en el momento menos esperado, pero no podemos dejar que nos detenga. Debemos limpiarnos esas heridas, dejar que nos salga costra, reconstruir nuestra piel de nuevo mas bella y fuerte con callo y todo; y ese callo será el que nos ayudará a seguir a pesar de las adversidades.

Si eres artista o creativo, crear corre como la sangre por tus venas, es la definición de ti mismo, el significado de tu vida; y por esto, debemos superar todo lo que el mundo nos traiga, cada golpe, cada herida, debemos curarla y volverla nuestra bandera; no podemos dejar que el fracaso nos impida crear, que nos permita olvidarnos a nosotros mismos, que frene nuestros anhelos.

No les digo que el fracaso no duele, que no te hace sentir minúsculo, que te puede hacer perder la fe; y si esto sucede es en ese momento, que debes prender tus alarmas e implementar todo tu mecanismo de defensa, por que no podemos perder la fe, no podemos dejarnos morir.

Así que cada vez que sientas que las cosas no van bien, que no lograste lo que esperabas, que te dijeron algo hiriente, que pensaste mal de ti mismo y de tu trabajo, que te preguntas por que y para que haces esto. Tomate un respiro, toma un tiempo para ti mismo; piensa en lo que sucedió, pregúntate que sientes?, por que te duele tanto?, lo que te dijeron es cierto o no? Hazte las preguntas necesarias, permítete sentir, se consciente de lo que sientes y reflexiona en ello. Y luego, simplemente consiéntete, haz algo que te haga sentir especial, rodéate de personas que te aman, ve a algún lugar especial para ti. Te dices: todo esta bien, lo entiendo, ahora debo seguir adelante.

Debes seguir en la lucha por que nadie mas lo hará por ti, y si no lo haces, si te dejas hundir, a la vuelta de unos años la frustración te agarrara con todos sus demonios. Si has llegado a este punto, igual te digo que puedes patear a esa maldita con todas tus fuerzas y salir adelante.

Te podría dar muchos ejemplos en los que he estado en esa situación, en las que me han dicho que no siga haciendo lo que hago, en las que no he quedado en alguna convocatoria que me ilusionaba, en las que mi trabajo no me satisface. Para no hacer esto inmensamente largo, solo te contaré de una vez que recibí un comentario que en principio pensé que no me había afectado, pero la verdad fue que si lo hizo. Me di cuenta de ello por que empecé a trabajar mucho menos de lo que acostumbro, me distraía todo el tiempo, no estaba conectada conmigo misma; algo me había herido profundamente. Al tomar conciencia de ello, sabia que debía sanarme para poder continuar, escribí un poco al respecto, lo entendí y ahora debía actuar. En ese momento me acababan de entregar varias copias de mi fotografía de perfil (la que pueden ver junto a mi statement) desde el inicio tenia pensado bordarla con un corazón-casa y demás, pero en ese momento sentí la necesidad de bordarle una llama o luz que salía del interior del corazón; esa es mi llama creativa, debía prenderla de nuevo, así que la borde y ahí se quedará para siempre. Cada vez que me siento mal, la miro y se que esta ahí, que yo misma la encendí y que vive en mi corazón.

Para estos momentos debemos crear nuestras propias armas de defensa, podemos crear una especie de ritual que nos permita sanar y seguir adelante.

Vaya, hay mucho que decir sobre este tema, podría seguir pero creo que por hoy es suficiente, tal vez lo retome en otro momento. Quería hablar sobre la frustración justo ahora por que ya se aproxima el mes del arte, llegan las ferias y se que muchos están esperando los resultados de las convocatorias. Si no quedas seleccionado en estas convocatorias o en cualquier otra a la que apliques ahora o en el futuro, tranquilo, no lo tomes como algo personal. Que no quedes en una convocatoria, así como que no vendas en una feria o exposición, NO significa que tu trabajo sea malo. Piensa que a estas convocatorias aplica muchísima gente, que hay un jurado que elige según sus propios parámetro y los de la convocatoria, puede que ese año no estén buscando una obra como la tuya, puede que estés aplicando a la convocatoria incorrecta o puede ser que te des cuenta que aún te falta crecer un poco más y debes seguir trabajando hasta lograrlo.

Vale, con esto los dejo el día de hoy, el fracaso y la frustración siempre estarán ahí pero no los dejaremos vencer. Los dejo con esta TED talk sobre el fracaso y el éxito de la maravillosa Elizabeth Gilbert Link aquí. A esta autora la descubrí hace poco y ¡vaya! que dice palabras poderosas, si pueden seguirla se los recomiendo.

De nuevo gracias por dedicar un espacio de tu vida para leer estas palabras. Un abrazo gigante.