Cómo ponerle precio a tu trabajo # 2

Hola mis queridos artistas y creativos. Hoy continuamos con esta serie de entradas para ponerle precio a nuestro trabajo. La entrada pasada escribí cómo calcular el costo de nuestro trabajo, en la entrada de hoy escribiré sobre cómo poner el precio final de nuestras obras.

El costo de nuestra obra es la base para poder poner un precio final. El precio final se compone del costo más un porcentaje de ganancia o margen. Si queremos tener ganancias no podemos cobrar menos de el valor del costo, debemos cobrar más. ¿Cuánto más? Eso depende.

Las obras de arte no tienen una ganancia fija, ésta puede variar dependiendo de tu hoja de vida y tu tipo de trabajo. Por ejemplo, si eres un artista emergente y decides hacer una escultura gigante de oro, a menos que seas Damien Hirst, nadie te va a pagar lo que gastaste en ella, ahora, si decides hacerla seria a modo de inversión en ti mismo con el objetivo que esta pieza te de cierto reconocimiento o te ayude a vender otras piezas de menor valor. Esto también puede funcionar, las ganancias no siempre tienen que representar dinero. Si tu objetivo es vender esta pieza lo más seguro es que tengas perdidas en vez de ganancias. Este ejemplo lo traigo a colación para aclarar que tu margen de ganancia tiene varios factores de cambio, si trabajas con materiales costosos o procesos complejos que requieren mucho tiempo de trabajo lo más seguro es que al principio de tu carrera tu porcentaje de ganancia sea muy poco. O si eres un artista que utiliza materiales reciclados tu margen de ganancia puede ser mayor.

Para poner el precio final a una obra de arte hay que tener en cuenta ciertas variables, una de ellas es tu hoja de vida, a medida que vas haciendo más exposiciones, estudios, residencias o vas ganando premios, tu obra va subiendo de valor. Otra variable es tu tipo de trabajo, si es dibujo, pintura, arte multimedia, etc, dependiendo de ello las obras tiene un precio u otro. Otra variable es el mercado del arte, que se podría decir, es el que maneja los precios finales de las obras, dependiendo del tipo de trabajo y la trayectoria del artista ellos tienen unos rangos de precio establecidos. De igual manera, el mercado del arte se rige por la oferta y la demanda, por cuánto están dispuestos a pagar sus clientes por una obra en específico. Todas estas variables afectan el precio final de una obra de arte.

Es por esta razón que no te puedo decir una fórmula para poner el precio final a tu trabajo. Lo que si te puedo decir es que para solucionar esto debes hacer un trabajo de investigación. Ir a las galerías de arte donde expongan artistas con trayectorias y trabajos similares a los tuyos y ver cuánto cobran por estas piezas. Puedes mirar en internet otros artistas como tu o en galerías on-line y averiguar cuánto cobran por sus trabajos. Preguntar.

A partir de esta investigación y conociendo cuánto es el costo de tus obras, ya puedes poner un precio a conciencia, sabiendo que no vas a perder y que tampoco estas cobrando más de lo que establece el mercado. De esta manera puedes deducir cuanto es tu porcentaje de ganancia y aplicarlo a tu trabajo. Esto también te ayuda a saber cuanto estas ganando en realidad, para después hacer cuentas y ver si te esta yendo bien o no y tomar cartas en el asunto. Adicionalmente saber esto te da un poder de negociación mucho mayor sobre tu trabajo, sabes hasta donde puedes llegar y hasta donde no.

Esto es todo por ahora, espero estas cuatro entradas sobre los precios les hayan ayudado a aclarar sus dudas o a aprender algo nuevo, este es un tema difícil y me encanta poder compartir con ustedes lo que yo he aprendido al respecto.

Si ustedes tiene otros métodos para calcular el precio de su trabajo me encantaría que me los contaran, pueden dejar sus comentarios o dudas directamente aquí, en mis redes @catalinamorenoart o por correo catalinamorenoart@gmail.com

Gracias chicos. Los quiero.

Cómo ponerle precio a tu trabajo # 1

Hola mis queridos artistas y creativos. Hoy continuamos con esta serie de entradas sobre ponerle precio a nuestro trabajo. Es difícil hablar de este tema ya que no hay una formula o guía exacta, sin embargo, podemos indagar en ello para que sea algo más fácil de manejar y generar un sistema que funcione para nosotros mismos.

En las entradas anteriores les conté como he ido aprendiendo a manejar este tema y les deje algunas recomendaciones para tener en consideración. Hoy les quiero hablar en concreto sobre los ítems que deben tener en cuenta a la hora de poner precio a su trabajo, basándome en mi propia metodología. Una metodología que no desarrolle yo sola, si no con la ayuda de @ceropaperland que me enseño a usar excel, a entender los conceptos básicos de finanzas, poder aplicar esto en mi trabajo y así aliviar un poco el estrés que conlleva poner un precio.

Lo primero que les recomiendo es aprender a usar Excel, no tienen que volverse unos nerds de las celdas y las fórmulas, solo deben saber lo básico. Usar Excel les evitara llenarse de papelitos llenos de números y cuentas, que después se entremezclan entre sí y no sabrán de que número era que y al final se desesperarán y se rendirán. Excel hará su vida más fácil.

Cuando vamos a calcular el precio de cualquier cosa, lo primero que debemos saber es cuánto nos costó hacerla, es decir, cuántos materiales usamos y cuánto valen, cuántas horas de trabajo invertimos en ello y cuánto valen estas horas, estos dos ítems son los básicos. Adicionalmente podemos agregar más cosas como por ejemplo la enmarcación, un asistente, etc.

Es muy común que al calcular el costo de nuestro trabajo (ojo el costo es diferente al precio) únicamente tengamos en cuenta lo que gastamos para hacerlo, por ejemplo comprar los materiales, el transporte, mandar a enmarcar y listo. Pero, el tiempo que nosotros dedicamos trabajando en esa obra también es un costo, debes tener en cuenta tus horas laborales y como cualquier empleado recibir una remuneración por ello. Para un artista calcular este tiempo a veces no es sencillo, ya que hacer una obra no solo implica el tiempo que dedicas a realizarla, si no que también hay todo un proceso detrás, de investigación, exploración e ideación, y esto también tiene un valor y debe estar incluido en nuestros costos. Por ejemplo, si eres fotógrafo, tomar una foto aparentemente requiere un segundo que es lo que te demoras en obturar la cámara, sin embargo, para tomar esta foto debiste investigar el lugar, reconocerlo, esperar el momento perfecto, etc, todo esto lo debes incluir. Eso si con cautela si de una sesión de fotos obtienes 5 piezas finales no le vas a cargar todos los costos de producción a una sola foto si no a las 5.

Cuando sabemos cuantas horas laborales dedicamos a hacer una pieza, debemos saber el valor de nuestra hora laboral, para así multiplicar este valor por el número de horas invertidas. Para calcular cuanto vale tu hora laboral no hay una fórmula específica, yo conozco dos maneras, la primera que es la que yo uso, que es calcular cuanto me vale a mi Catalina vivir, es decir, cuáles son mis gastos básicos para poder subsistir, sumo el arriendo, los servicios, transportes, deudas, etc. Si vas a usar este método te recomiendo ser muy realista, puede que tu quieras vivir en un penthouse en Nueva York, pero si acabas de salir de la universidad no puedes cobrar teniendo como referente ese estilo de vida. Así que te sugiero aterrizar en tu realidad y poner los gastos necesarios.

Una vez que sabes cual es el valor de tus gastos, (a esto le puedes sumar otros ítems como tu educación y la depreciación de tus equipos por hora), divides este valor entre 20 días laborales y el resultado lo divides entre 8 horas laborales. Esto te dará el precio de tu hora laboral. El segundo método para calcular tu hora es por similitud, es decir puedes averiguar en el mundo laboral cuánto le están pagando a una persona con una hoja de vida similar a la tuya, con tus mismos estudios y años de experiencia, a partir de esto le puedes poner un valor a tu hora.

Con estos dos ítems básicos: el valor de los materiales que usaste y el valor de las horas que invertiste, puedes saber cuanto te costó hacer esta obra. Esta es tu base, quiere decir que si vas a cobrar $100 por esa obra y te costo $100 hacerla no vas a tener ninguna ganancia solo vas a cubrir los gastos.

Me acabo de percatar lo larga que va esta entrada, así que por hoy dejaremos aquí y en la próxima entrada escribiré la segunda parte para calcular el precio final de tu trabajo. Por ahora puedes ir haciendo el ejercicio de calcular el valor de tu hora laboral y los materiales de tu trabajo, también puedes hacer una tabla en Excel en la que solo tengas que cambiar los datos cada vez que vas a calcular el costo de un trabajo para que sea mucho más fácil.

Les comparto esta información esperando que la puedan usar y les ayude en su camino para poder vivir del arte. Gracias por leer, me encantaría saber sus comentarios, preguntas y sugerencias. ¿Tienen otros métodos para calcular el costo de sus obras?

Pueden comentar directamente aquí, en mis redes @catalinamorenoart o a mi correo catalinamorenoart@gmail.com. La siguiente entrada continuaremos con este tema. Un abrazo.

Recomendaciones para ponerle precio a tu trabajo

Bienvenidos de nuevo mis queridos lectores. La entrada pasada hice una introducción sobre como he aprendido en estos años acerca del a veces confuso y delicado tema de ponerle precio a nuestro trabajo. Hoy comenzaremos a entrar en materiay para ello quiero hablar de algunas cosas que debemos tener en cuenta como artistas al ponerle precio a nuestro trabajo y las repercusiones que esto tiene en nuestra carrera.

Quisiera empezar diciéndoles que en esta labor de ponerle precio a nuestro trabajo no estamos solos, no digo que haya muchísima información, pero si la hay.Cada vez son más los artistas y creativos que comparten sus aprendizajes sobre este temas en redes o en sus propios libros. Con las redes tenemos a las personas a un click de distancia, nada se pierde escribiendo un correo o un mensaje a una persona que tal vez nos puede dar un consejo, o quien quita, nos puede invitar a un café para hablar. Recuerda, no estas solo. Y el conocimiento es de quien pregunta.

Constantemente he visto que algunos artistas ponen el precio de su trabajo a ojo, esta es una jugada de doble filo, cuando pones tus precios a ojo no sabes en realidad cuánto te estas ganando, no sabes cuánto de ese dinero que recibiste fueron gastos y cuánto ganancia. Puede que al hacer la venta te pongas feliz por recibir dinero pero cuando te das cuenta que con eso solo cubres los costos, tu felicidad se puede desvanecer rápidamente. Puede que esta estrategia te funcione y sin saberlo tengas las ganancias adecuadas, o puede que le estés cobrando a tu cliente muchísimo más de lo que debe ser y esto puede ser un riesgo para ti, puede representarte menos ventas.

Si no sabes cuánto te costó hacer esa obra y cuánto es tu margen de ganancia, pierdes tu poder de negociación y el control de tu trabajo. Cuando sabes cuánto te costo hacer una obra y cuánto estas ganando, sabes que para hacer una venta puedes hacer un descuento por X% sin perder. Esto te da el poder de saber hasta donde llegar y ver si ese negocio es conveniente o no para ti.

Hablando de descuentos, este es un tema con el que hay que tener cuidado. Siempre va a llegar alguien que te va a decir que es no se quiensito, que en su casa todo el mundo va a ver tu obra y que conoce mucha gente que compra arte, y que deberías darle un súper descuento por que es una gran oportunidad para ti. Yo aún no entiendo por que si no se quiensito es tan importante no puede pagar el precio indicado, pero bueno. El hecho es que cuando hay alguien interesado en tu obra, te vas a emocionar y esa persona siempre va a tratar de negociar contigo y de cautivarte para que le des un buen descuento. Y aquí es cuando entra en juego tu poder de negociación, sumado con el hacer valer tu trabajo, más, por supuesto, respetar a tu cliente y darle la mejor opción para que compre tu trabajo.

Por esto, es importante que pongas tus precios a conciencia, sabiendo que tu tienes un margen de ganancia adecuado y que no estás sobrevalorando tu obra, así la persona que la compra puede comprar con tranquilidad sabiendo que también es algo bueno para él. Si sabes esto, también debes saber que no es bueno dar un porcentaje de descuento alto,por mucho un 10% máximo un 15%; también deberás saber que no es bueno elevar el precio de tu obra para poder hacer un descuento mayor, esto hace que tu trabajo se sobrevalue y eso no es bueno. Otra forma para negociar dando un porcentaje de descuento bajo o sin descuento es darle a la persona facilidades de pago, eso si nunca entregues tu obra hasta que te hayan pagado la totalidad.

El ideal sería que en esta sociedad no se pidieran descuentos, así todos podríamos cobrar y pagar lo justo. Esperemos eso cambie en el futuro.

Por último quiero hablarles sobre los riesgos de poner un precio elevado a nuestro trabajo. En este punto quiero aclarar, que como creativos debemos cobrar lo que vale nuestro trabajo sin subestimarlo, debemos respetar y darle valor a lo que hacemos. Pero siempre de manera honesta y consecuente. Si somos un artista que esta empezando no podemos cobrar lo mismo que un artista de mediana o larga trayectoria, debemos estar entre el rango de precios de nuestros similares, es decir artistas con una hoja de vida similar a la nuestra y un tipo de obra similar. Los artistas debemos tener mucho cuidado con los precios por que una vez que los subes no los puedes volver a bajar.

Hay casos de artistas jóvenes que les empieza a ir muy bien, todas sus exposiciones se venden y sus galeristas o él mismo deciden subir el precio debido a la alta demanda, sin embargo, si este artista un día deja de vender, ya nunca puede bajar sus precios  por que devaluaría su trabajo y así le va a costar mucho recuperar su carrera. Es por esto que es preferible ir subiendo con calma, lento pero un poco más seguro.

Año tras año las cosas van subiendo de precio y las obras también, en un porcentaje moderado, si en algún momento vas a subir el precio en un porcentaje mayor debes tener la hoja de vida que lo sustente, puede ser por que ganaste algún premio, hiciste una exposición en el exterior, o hay mucha demanda de tu trabajo; hay muchas situaciones que hacen que tu trabajo se evalúe por un precio mayor, pero siempre ten cuidado de no ir más rápido de lo debido.

Con este concejo termino esta entrada, un poco larga pero llena de información que espero les sea útil. Me encantaría escuchar sus comentarios, dudas o sugerencias al respecto, pueden comentar directamente aquí, en mis redes @catalinamorenoart o a mi correo catalinamorenoart@gmail.com. La siguiente entrada continuaremos con este tema.

Gracias por leer este espacio. Un abrazo 🙂

El gran interrogante: el precio de nuestro trabajo

Hola mis queridos lectores. Este año en el blog he estado escribiendo lo que he aprendido hasta ahora en este camino de trabajar profesionalmente como artista. Aún me quedan algunos temas por tocar y he llegado a uno de los temas de mayor complejidad, ponerle precio a nuestro trabajo. Así que lo mejor es que nos pongamos manos a la obra en esta labor.

Llevo 7 años trabajando profesionalmente como artista y en mi experiencia personal, este es un tema que me resulta difícil en algunas ocasiones. Recuerdo la primera vez que tuve que ponerle precio a mis obras para una exposición, no sabía cómo hacerlo, estuve investigando mucho por internet y tuve la suerte que mi pareja sabe de finanzas y me ayudó a entender como funcionan en el mundo real los precios, los márgenes de ganancia, la diferencia entre costo y precio, como saber el precio de una hora laboral/hora hombre, etc.

Para los dos en ese momento fue todo un reto por que yo no sabía mucho sobre esto y él nunca había hecho algo así para un artista. Las personas independientes o con emprendimientos creativos no siempre encajamos dentro de los esquemas financieros habituales. Lo primero que debemos entender es que como artistas somos una empresa, un emprendimiento y no podemos hacernos los de la vista gorda cuando de precios se trata, sobre todo si queremos vivir de lo que hacemos.

Durante estos años, he ido aprendiendo un poco más sobre este mundo del arte que va más allá del taller, he aprendido casi todo a prueba y error, día a día, investigando y buscando soluciones. Creo que para los artistas y creativos en general este es un tema que nos llena de preguntas y del que tenemos pocas respuestas. Precisamente por esto escribo este blog, por que como artista quisiera encontrar más respuestas.

Dentro de estos años también he aprendido que los precios en el mundo del arte parecen ser casi un misterio, sobre todo para los artistas que estamos comenzando y no contamos con un agente del arte que evalúe nuestros precios según nuestro trabajo, hoja de vida y los precios del mercado. A nosotros nos toca hacer esto por nuestra cuenta y aunque es difícil, lo bueno es que podemos aprender, tener mayor conocimiento y control de nuestro propio trabajo.

También he aprendido que hay ciertas reglas cuando de precios se trata y que poner mal un precio puede afectar toda tu carrera. Suena algo trágico, digamos que es algo en lo que hay que poner especial atención, pero tampoco puede sobrecogernos.

Dado que este es un tema tan importante, dedicaré las próximas entradas a hablar sobre él, les daré algunas recomendaciones a tener en cuenta y luego les explicare cómo ponerle precio a su trabajo. Hoy quería darles una pequeña introducción para dar cuenta del acercamiento que tengo en este tema, nos soy una experta, lo que les hablaré se basará en mi propia experiencia, en el aprender y desaprender continuo, en mi propia búsqueda por entender como funciona esto de ser artista.

Gracias por leer este blog. Que tengan un lindo día 🙂

Visitas y ventas en el taller

Hola mis queridos artistas, espero estén teniendo un gran día. En entradas anteriores les hablé sobre como podemos mostrar y vender nuestro trabajo en diferentes espacios. Adicionalmente, hay un lugar donde todos podemos mostrar nuestro trabajo y llegar a venderlo, este lugar es nuestro taller.

Nuestro taller es aquel lugar casi sagrado donde creamos nuestro trabajo, es allí donde tenemos nuestros bocetos, materiales, experimentos, nuestras obras y demás cosas que componen nuestro quehacer y estilo de vida. Nada más interesante que poder visitar el taller de un artista y tener un acercamiento a la persona que esta detrás de las obras y ver su mundo. Es por esta razón que muchas veces nuestro taller se convierte en el espacio para acoger a personas interesadas en nuestro trabajo, ya sean curadores de arte, galeristas, compradores, amigos, etc.

En tu taller puedes realizar diferentes actividades como por ejemplo un Open Estudio, puedes reunirte con otros artistas y hacer una venta de taller, etc. Invitar gente a tu taller es una buena forma de conectar con aquellos a quienes les gusta tu trabajo y de generar oportunidades de venta, sin tener un intermediario.En la actualidad las formas tradicionales de vender arte ya no son las únicas, con las redes sociales y las páginas web es muy fácil que alguien interesado en tu trabajo te contacte directamente o que tu puedas contactarlos a ellos. Eso es algo que debemos agradecer de ser artistas en esta época.

Mostrar tu trabajo en el taller, te permite tener un contacto directo con la persona interesada, hace que la relación sea personal y pueda llegar a ser muy significativa para ambas partes, si vas a vender puedes tener el control de los precios y de la forma de pago. Sin embargo, y esto es algo que quiero dejar muy claro, cuando vendes en el taller debes vender al mismo precio que vendes en cualquier otro lugar, por ejemplo en una galería. No te recomiendo estar cambiando los precios dependiendo del lugar o de la persona, tu obra debe tener un precio fijo de venta al público.

Este es un aspecto difícil de manejar por que las personas que te contactan directamente esperan obtener un mejor precio de venta ya que tu no tienes que dar un porcentaje al intermediario, sin embargo esta es una situación de mucho cuidado, y hay que manejarla como tal. Yo te recomiendo no bajar los precios de venta, si deseas puedes tener una atención con el cliente haciéndole un pequeño descuento o dándole facilidades de pago. (Próximamente escribiré algunas entradas sobre los precios y como manejar esto)

A tu taller también te pueden visitar curadores o galeristas interesados en ver directamente tu obra, saber en que proyectos nuevos estás trabajando y de acuerdo a esto ver si puedes entrar en alguna de sus exposiciones o proyectos. Para estas visitas te recomiendo tener tu taller preparado, pensar en que obras quieres mostrar, preferiblemente las mejores que tengas y las más recientes y pensar en que les vas a contar de cada pieza dependiendo de los intereses de tu visitante. También puedes insertarlos un poco más en tu mundo mostrándoles tus proceso, motivaciones e influencias. Ten a la mano en tu computador fotos de tus otros proyectos o tu pagina web, tu hoja de vida y tu statement.

El taller es un espacio que se puede aprovechar de muchas maneras y te puede abrir puertas. No importa si es un espacio pequeñito o grande, si esta dentro de tu casa al lado de la cocina, lo importante es saber aprovechar sus cualidades.

Con esto los dejo por hoy, gracias por dedicar una parte de su tiempo a leer este blog. Los quiero 🙂

Cómo hacer un certificado de autenticidad

Hola mis queridos lectores. Seguimos avanzando en esta serie de temas relacionados con trabajar profesionalmente como artista. Nos quedan algunos puntos por tocar, aunque ya he escrito sobre la gran mayoría, y espero les hayan sido útiles.

Hoy les quiero hablar sobre un documento muy importante que deben tener en cuenta a la hora de vender su obra. Éste es el Certificado de Autenticidad. Como su nombre lo dice es un documento que certifica que la obra que acabas de vender es de tu autoría, este documento valida su originalidad.

Para la persona que compra tu obra este es un documento muy importante, y por lo tanto para ti también lo debe ser. Para efectos del mundo del arte, en especial del mercado del arte, este documento es muy importante, que una obra tenga su certificado de autenticidad hace que la venta de esa pieza sea más fácil y el precio puede cambiar considerablemente si esta tiene o no el certificado. No es suficiente que la obra se reconozca por tu estilo personal o que este firmada por ti ( si es el caso, ya que no siempre acostumbramos firmar las obras), para efectos comerciales es importante que tenga el certificado.

Este es un documento muy sencillo de realizar, sin embargo dada su importancia, considero que debemos poner un poco de empeño en hacerlo bien, he visto certificados que parecen una fotocopia, impresos en una hoja de papel súper delgado, en blanco y negro. Por favor, si quieren mostrarse ante los demás como un profesional, especialmente frente a la persona que se conectó con su obra y quiere comprarla, lo menos que pueden hacer es entregarle un certificado bien hecho.

Hacer bien un certificado no es nada complicado, solo hay que imprimirlo con buena calidad, a color si la obra lo requiere, en un papel con un buen gramaje y ponerlo en una carpeta.

¿Cuáles son los elementos de los que se compone el certificado de autenticidad?

El primero es una buena fotografía de la obra en mención, el segundo es la ficha técnica, es decir el título de la pieza, la técnica, las dimensiones y el año de realización, si es una pieza seriada debes indicar el número de la serie correspondiente a esa pieza (ejm: 3/50) y si es una pieza única también es recomendable mencionarlo. También debes poner tu nombre, tu documento de identidad, la ciudad y la fecha.

Adicionalmente debes escribir un pequeño párrafo que indique que este documento certifica que esta obra es de tu autoría. Y si quieres agregar algo más como una frase sobre los derechos de autor que reservas, también lo puedes poner, cualquier cosa que creas necesaria e importante.

Finalmente te recomiendo poner tus datos de contacto y lo más importante firmar el documento con tu puño y letra. Anteriormente se pedía que los certificados estuvieran autenticados en notaria, actualmente casi no se usa esta modalidad pero si te lo piden solo debes ir a la notaria y listo.

Personalmente a mi me gusta que mis certificados tengan un diseño especial nada muy extravagante, solo un pequeño detalle y me gusta hacer mis propias carpetas para entregarlos. Considero que todo lo relacionado a tu trabajo debe hablar de ti y debe mostrar que respetas y amas lo que haces.

Esto es todo por hoy. Espero esta información les sea útil para su carrera como artistas, me encanta compartir con ustedes esta información, espero puedan aprovecharla. Gracias por leer este blog. Un abrazo.

Remisiones y contratos para artistas

Hola mi gente querida. Seguimos avanzado en esta seria de entradas llenas de consejos y herramientas para trabar profesionalmente como artista. La entrada anterior les hable sobre como trabajar con una galería y resaltaba la importancia de tener siempre algún documento donde estén establecidos los términos de trabajo. Así que hoy les hablaré un poco sobre remisiones y contratos.

Claramente no soy abogada, aunque mi mamá lo es y me ha enseñado un poco sobre contratación, pero no soy experta en el tema, así que les hablaré de lo básico. Siempre que le den su trabajo a alguna entidad, empresa o persona, para que lo exhiba o lo venda, ya sea pública o personalmente, tengan a la mano un documento donde este todo estipulado y las dos partes puedan firmar.

El documento más común es bastante sencillo, es una Remisión de entrega. Generalmente las galerías tienen un formato listo para este caso y te lo dan en el momento que dejas las obras con ellos, sin embrago, a mi siempre me gusta llevar mi propio formato, uno donde todo quede claro.

Hacerlo es muy sencillo:debes poner la fecha de entrega y la ciudad. Luego los datos del comisionista ya sea una galería, una entidad o una persona. Y tus datos.

A continuación escribes un párrafo donde dices que estas dando estas obras al comisionista para X motivo, por ejemplo exhibición y venta, por X cantidad de tiempo, y que de ser vendidas el comisionista recibirá X% y el artista el otro X% del valor total del la venta. El cual será pagado de X manera y en X tiempo.

Este es un párrafo muy sencillo que deja consignado los términos principales. Si le quieres añadir algo más que creas pertinente lo deberías hacer. La idea es que sea algo claro, corto, y conciso.

A continuación de este párrafo, te recomiendo colocar las fotos de las obras que dejas en consignación con su respectiva ficha técnica, con alguna especificación como por ejemplo si esta enmarcada y de que manera, y el valor de la obra.

Al finalizar pones el total de obras entregadas, tu firma con tus datos y el espacio para la firma del comisionista.

Siempre que vayas a entregar una obra ten listas dos copias de este formato (una para el comisionista y otra para ti) y asegúrate de que el comisionista lo lea y lo firme.

Cuando el comisionista te regresa las obras, por lo general te dan una remisión de salida que ellos tienen lista y que debes firmar como constancia de que te entregaron las obras.

Para mi la remisión es el documento básico para trabajar con alguien y dejar estipulados los términos. Es muy útil para acuerdos sencillos. Si en algún momento debes hacer un acuerdo más complejo te recomiendo hacer un contrato. Si hay un contrato de por medio lo mas usual es que la persona con la que vas a trabajar ya lo tenga listo, si tu lo debes hacer te aconsejo consultar con un abogado.

Si te dan el contrato, asegúrate de leerlo muy bien y preguntar todo lo que no te quede claro, recuerda que un contrato es un acuerdo entre dos partes, así que siempre puedes decir los puntos en los que estas en desacuerdo y mediar para que le sea útil a las dos partes. Te recomiendo en lo posible consultar con un abogado antes de firmar, y como dice mi mamá, siempre leer la letra pequeña.

Nunca firmes contratos con cláusulas abusivas o en los que queden asuntos importantes sin aclarar, como el tiempo de vigencia del contrato, las obligaciones de las partes, estas hasta donde te afectan y que pasa si alguno incumple o en caso extremo muere.

Es muy importante tener algún documento donde quede estipulado tu acuerdo con la otra parte, ya sea una remisión, un contrato, un correo electrónico o hasta un mensaje de whatsapp, pero debes tener algo por escrito que lo demuestre. Esto te evitara dolores de cabeza en el futuro.

Yo he contado con la suerte de que nunca me han robado en mi trabajo, no se si es la suerte o que siempre ando con algún documento debajo del brazo. Igual soy consciente de que tener estos documentos no son una garantía de que nada va a pasar, por que se de muchas personas que les ha pasado y no han podido hacer nada incluso teniendo un contrato. Esa es la triste realidad, pero yo creo que sirve y que claramente si en algún momento tienes que dar la batalla todo es más fácil si tienes algo por escrito.

Y si en algún momento te roban o abusan de tu confianza por favor avísanos a los demás artistas para que no caigamos en la trampa, así podemos ayudarnos a asegurar espacios de trabajo sanos donde seamos respetados.

Gracias por leer, espero esta información te sea útil, recuerda que estos concejos y herramientas están basadas en mi experiencia, y están hechos con una finalidad pedagógica mas no legal, por lo que no me hago responsable si esta información o su aplicación conllevan a un problema legal. Así que por favor si necesitas asesoría legal consulta con un abogado.

Si tienes observaciones o concejos que quieras compartir no dudes en hacerlo en los comentarios, por correo o en mis redes. Gracias 🙂

Trabajar con una galería

 

Hola mis queridos artistas. La entrada pasada escribí algunos concejos para encontrar una galería, así que hoy les quiero hablar sobre el paso a seguir: cómo trabajar con una galería. Considero importante hablar sobre este tema, ya que muchas veces cuando estamos empezando o nos contactan por primera vez de una galería no sabemos a que nos enfrentamos, ni como funciona.

Un profesor me dijo una vez que una relación con una galería, es como una relación de pareja, no hay que suponer cosas sino dialogarlas, hay que decir en voz alta nuestras expectativas respecto a la galería y a nuestra carrera como artistas, hay que escuchar, respetar y sobre todo, tener las cosas muy claras desde el principio para no tener malentendidos en el futuro.

Cuando hablamos de relaciones de negocios las cosas son delicadas y diplomáticas, por eso, siempre es bueno tener una buena comunicación, mucho respeto de ambas partes, preguntar cuando no hay algo claro y establecer la condiciones de trabajo desde el principio.

Lo primero que hay que tener en cuenta al trabajar con una galería es que esto es un negocio, claro, es un negocio manejado por y para personas que aman el arte, sin embargo, las dinámicas son las que marca el mercado del arte. Y tengo que aceptar que como artistas muchas veces esta parte nos da un poco duro, por que el mundo del mercado del arte es totalmente diferente al mundo de crear arte, nuestro mundo. Pero si eres un artista que ha decidido trabajar con galerías, ferias, etc, el mercado del arte también hará parte de tu camino, así que es mejor aprender sobre él para no perderse. Aunque no sea fácil.

Cuando una galería quiere trabajar contigo, quiere decir que les gusta tu trabajo y que entras dentro de su enfoque artístico y comercial.

El trabajo de la galería es mostrar tu trabajo en su lugar de exhibición o en ferias y eventos de arte, pero con solo mostrar tu obra no vive ni la galería ni tu, así que su principal función es tener una base de posibles compradores, invitarlos a la exposición, llamarlos, negociar con ellos, etc. En resumen, encargarse de las relaciones comerciales y de vender tu obra. La galería ideal es aquella que también esta interesada en que crezcas como artista y de alguna manera te ayuda a lograrlo, como por ejemplo, con prensa, buscando colecciones importantes donde pueda estar tu obra, etc. Esto no es muy común, pero es el deber ser ya que tanto a ti como a la galería les viene muy bien que tu trabajo madure, sea conocido y que por ende la gente lo quiera y se valorice.

Cuando expones con una galería, tanto tú como la galería están haciendo una apuesta en la que las dos partes arriesgan y ganan. Tu pones tu trabajo y ellos el suyo, y por ende hay una división de las ganancias obtenidas. Si es que hay algunas. Generalmente las galerías cobran una comisión del 50%, ya lo se, a mi también me parece un valor alto, pero si la galería con la que trabajas de verdad hace todo su trabajo, se interesa por ti como artista y te ayuda a crecer, no tienes problema en darle esa comisión. Pero siento desilusionarlos, por que no todas las galerías lo hacen.

El mercado del arte es un mundo difícil y competitivo. Y aunque no nos guste como suena, el arte es un artículo de lujo, no es una necesidad básica, la gente puede vivir sin él. Así que acá todos lo tenemos difícil, tanto las galerías como los artistas.

Adicional a la comisión, la galería no debería cobrarte nada más. Te aconsejo que si alguna vez para exponer en alguna galería te cobran por el espacio de exposición, no lo hagas. Por lo general estos espacios tienen mayor interés en generar ingresos que en tu obra, así que esa relación no dará muchos frutos y tu estarías arriesgando todo solo. A menos que sea algo muy excepcional, pero no lo recomiendo. Si en algún momento te cobran por el montaje de la exposición o te piden que pintes la galería de nuevo, averigua bien si ese espacio trabaja así, pero por lo general esos gastos los cubre la galería, te lo digo por que una vez me paso.

No todas las galerías tienen las mismas condiciones de trabajo, por eso siempre es bueno preguntar todo de antemano, ¿Qué deberías preguntar?: cuál es le porcentaje de comisión, al precio base le suben el valor de algún impuesto, hacen descuentos y que porcentaje es, quien se hace cargo de ese descuento, por cuanto tiempo van a estar exhibidas las obras, después de la exposición por cuanto tiempo van a manejar ellos la obra, la galería tiene seguro, quien se encarga del montaje de las obras, que pasa si se daña alguna pieza, si se vende alguna obra en cuánto tiempo te pagan y de que manera, te hacen algún tipo de retención?, esas son algunas preguntas básicas, tu puedes hacer las que creas necesarias.

Después de saber todos los términos, puedes tomar una mejor decisión de si quieres trabajar con ellos o no. Y si tu respuesta es un sí, asegúrate de que todos estos términos queden estipulados en algún documento, puede ser uno muy sencillo, pero es muy importante tenerlo. (En la próxima entrada hablaré de este punto con más detalle)

La relación artista/galería, es una relación de tu a tu, tanto tu eres importante por que sin los artistas las galerías no existirían, y la galería también es importante por que te permiten ampliar tu hoja de vida y recibir ingresos por lo que haces.

Es por esto que cada una de las partes debe respetar a la otra. Así que quiero hablarte sobre las cosas que debes tener en cuenta para tener una relación sana. La idea es que tanto tú como la galería crezcan, así que si tienes una exposición con ellos ayuda a divulgarlo con tus contactos, en tus redes, donde te sea posible. Asiste a las inauguraciones o eventos que tengan programados para tu exposición. Y algo muy importante, nunca hagas conejo, a que me refiero con esto, si la galería en este momento esta haciendo su trabajo tratando de vender tus obras, y alguna persona te pide que se las vendas directamente para que les puedas dar un mejor precio y quedarte con toda la ganancia, no lo hagas, puede que esto te signifique una venta pero también te puede significar el fin de tu relación con la galería; la competencia desleal nunca es buena, así que mientras tus obras estén con la galería respeta esto. Si durante la exposición te preguntan tus datos o te hacen una propuesta, siempre dirige esa persona hacia alguno de los miembros de la galería para que te contacten por medio de ellos.

La idea es que la galería este feliz de trabajar contigo y por ende te tengan en cuenta para sus proyectos.

Te recuerdo antes de trabajar con una galería investigar si es un lugar honesto, de lo contrario no lo hagas. Y siempre pregunta primero las condiciones y haz que queden estipuladas en algún lugar. Si en algún momento tienes algún desacuerdo habla de él con respeto y siempre deja las puertas abiertas.

Estos son los concejos que les quiero dar en este momento, todos basados en mi experiencia. Aún me falta mucho por aprender, pero a medida que avance en el camino, se los iré contando. Si ustedes también tienen los suyos los pueden compartir con nosotros en sus comentarios.

Gracias. Un abrazo.

Encontrar una galería

Hola mis queridos lectores, espero se encuentren muy bien. La entrada pasada les conté un poco sobre los posibles lugares donde pueden mostrar y vender su trabajo. Aunque hay muchas opciones, sobre la que más recibo preguntas es sobre las galerías de arte, así que hoy escribiré sobre cómo encontrar una galería, y en la próxima entrada como trabajar con ellas.

Este año cumplo siete años dedicándome por completo al arte, y casi desde el inicio empecé trabajando con una galería. En ese momento era algo que yo quería pero que pensaba que era casi imposible. Estaba buscando un trabajo asistencial con alguna galería, así que siempre les enviaba un correo con mi hoja de vida y mi portafolio. Un día me respondieron diciéndome que no tenían trabajo para ofrecerme pero que estaban interesados en hablar conmigo y ver mi trabajo. Este correo después se convirtió en una exposición de dos personas y luego en una individual, más otras colectivas. Se podría decir que fue suerte, tal vez un poco, pero en realidad fue poner mi portafolio afuera, entrar en acción y dejarse ver.

Este es mi caso, no digo que para todo el mundo funcione de la misma manera. Pero si te puedo decir que entre más muestres tu trabajo, más posibilidades tienes de llegar a una galería.

Lo más común es que la galería te contacte a ti y no tu a ellos, pero tu puedes hacer el trabajo para que te conozcan y en especial para tocar la puerta indicada.

Lo primero que debes hacer es el proceso de investigación. Cada galería tiene un énfasis o línea de arte con la que trabaja; lo que quiere decir que si tu trabajo no va acorde a ésta línea, esa galería no es para ti. Para saber cuál es el perfil de los artistas que busca la galería solo debes entrar a su pagina web y mirar los artistas que manejan, fíjate en la trayectoria de los artistas, su hoja de vida y su tipo de obra. Por ejemplo, si es una galería que maneja artistas de mediana o larga trayectoria y tu apenas estas comenzando, es muy probable que esa galería no sea la indicada. Si es un galería que muestra arte abstracto y tu trabajo es figurativo tampoco va a funcionar.

Así que tu trabajo es investigar que galería trabaja con artistas de una trayectoria similar a la tuya y si tu obra entra en su perfil. Como parte de la investigación también es recomendable ir directamente a la galería, ir a sus inauguraciones e ir otros días menos concurridos a ver las exposiciones, tal vez tengas la oportunidad de hablar con algún asistente de la galería y preguntarle si ellos reciben portafolios. Tal vez te digan que con eso son muy reservados, pero nada pierdes con preguntar.

Por favor nunca lleves tu trabajo en físico a una galería a menos de que ellos te lo pidan. Por lo general el primer contacto con tu obra siempre va a ser digital y si están interesados, tal vez hagan una visita a tu taller.

Si estas comenzando, lo más fácil es acercarse a las galerías que están empezando al igual que tú y  que manejan artistas emergentes. Por lo general estas galerías son mucho más receptivas y están abiertas a recibir artistas nuevos. Con las galerías más grandes o de mayor trayectoria es un poco más difícil por que ya tienen varios artistas con los que trabajan y un recorrido mucho más amplio.

Generalmente las galerías contactan a artistas que hayan visto en alguna feria, exposición, salón, prensa, etc. Y en especial contactan a los artistas que les recomiendan sus amigos, compradores o sus propios artistas. Así que lo más importante para que en algún momento llegues a trabajar con una galería, es enfocarte en hacer tu obra y ponerla afuera en el mundo físico y digital. Participa en lo que más puedas, conoce a otros artistas, debes estar presente y seguramente en algún momento alguien te contactara o tendrás la posibilidad de contactarlos a ellos.

Y si en algún momento te contactan o puedes enviarles un correo, por favor hazlo de la manera más profesional posible. Ten listo tu portafolio, tu CV y tu statement (si necesitas ayuda al respecto visita mis entradas en estos temas), responde en el menor tiempo posible, y escríbeles agradeciendo la oportunidad y demostrando por que tu trabajo funciona dentro de lo que ellos buscan.

Y para cerrar esta entrada, te recomiendo enormemente antes de trabajar con una galería averiguar si es de fiar o no. Escribe a los artistas con los que trabajan, pregúntales cómo les va trabajando con ellos, si les pagan a tiempo, si los respetan y valoran su trabajo, etc. Cuando nos contactan de algún lugar para mostrar nuestro trabajo nos emocionamos y solemos decir Sí al primer momento, pero te recomiendo investigar primero y luego decidir. Y por supuesto nunca entregues tus obras sin un documento de por medio; después escribiré al respecto.

Para algunos trabajar con una galería es algo que funciona y para otros no, a algunos les va bien con galerías de renombre y a otros no, como siempre cada uno va encontrando su camino y sus mejores “socios”.

Eso es todo por hoy, en la próxima entrada escribiré como es trabajar con una galería. Espero esta información les sea útil, de ser así me encantaría escucharlos, igualmente si tienen dudas o cometarios al respecto. Gracias, un abrazo.

dónde vender tu trabajo

Hola mis queridos artistas. Continuamos en esta serie de entradas sobre temas relacionados con trabajar profesionalmente como artista y poder eventualmente vivir de ello. La entrada pasada escribí sobre los prejuicios que tenemos a la hora de vender nuestro trabajo y lo importante que es hacerlo. En consecuencia, hoy quiero hablarles sobre los lugares dónde puedes vender tu trabajo.

Estamos en pleno siglo XXI, era de la globalización, de las redes sociales, etc, por lo que las reglas del juego en el mercado del arte han cambiado un poco, por no decir bastante. Unos pocos años atrás, casi la única manera de vender tu trabajo, mas allá de tus familiares y amigos, era por medio de una galería o con algún comerciante de arte. Lo cuál hacía bastante difícil darte a conocer, poder mostrar tu trabajo y recibir ingresos de ello. Si las galerías no querían trabajar contigo casi quedabas relegado a morir en el intento.

Sin embargo, aún 20 años atrás, los artistas siempre han buscado maneras de mostrar su trabajo por su cuenta y vivir de lo que aman hacer. En resumen, habían dos caras de la moneda: o trabajabas para una galería o tu solito mirabas que te inventabas. Actualmente puedes seguir el mismo camino, escoger la una o la otra, o puedes escoger ambas; sin embargo, las posibilidades son mucho mas amplias e incluso tu puedes crear las propias y hacer que esto de ser artista funcione de la mejor manera para ti.

Como siempre, no hay una manera correcta, mejor o peor de hacer las cosas, no hay una formula, tu mismo escoges el camino que mejor se acomode a tus sueños, tus metas, tu personalidad o el tipo de artista que quieres ser. Puedes trabajar con una galería o en las redes sociales o combinar todo. Lo importante es ser honesto contigo mismo, estar en el lugar en el que mejor te sientas y que esté acorde a quien eres y como te quieres proyectar.

Para responder a la pregunta que encabeza esta entrada, ¿dónde vender tu trabajo? Que va de la mano con ¿dónde muestro mi trabajo?, responderé basándome en mi experiencia, lo que he visto en otros artistas e investigando al respecto.

Digamos que la manera tradicional de mostrar tu trabajo y tener la opción de venderlo es por medio de una galería de arte (en la próxima entrada escribiré sobre como encontrar una galería), poder mostrar tu trabajo en una galería no es algo que sucede de la noche a la mañana, pero tampoco es algo imposible. Estar en una galería no garantiza que vendas tu trabajo, pero es una posibilidad y es una buena manera de mostrar lo que haces, darte a conocer y ampliar tu hoja de vida.

Otra manera de vender tu trabajo, es por medio de un dealer o comerciante de arte, puede que ellos se aproximen a ti cuando vean circular tu trabajo con frecuencia o puedes acudir a algunos de ellos por tu cuenta, aunque no son tan fáciles de encontrar. El trabajo de esta persona es ofrecer tu obra a sus clientes y coleccionistas a cambio de una comisión que por lo general es del 30%. Si en algún momento tienes esta opción te recomiendo antes de todo averiguar con que otros artistas ha trabajado esta persona, contactar a algunos de ellos para preguntarles si es de confiar, y si tienes buena referencias puedes trabajar con esta persona, siempre con un documento de por medio; esto también aplica para las galerías.

Otra forma de vender y mostrar tu trabajo es en espacios de arte independientes, estos lugares por lo general son mucho más accesibles, y organizan exposiciones y eventos diversos en los que hay mas posibilidades para que tu trabajo pueda entrar. Algunos de ellos también tienen residencias.

También están las ferias de arte, que son una gran oportunidad para hacer contactos y conocer compradores de primera mano. Hay ferias exclusivas para galerías y hay otras que son para artistas, para exponer en una feria por lo general debes aplicar a la convocatoria y en algunas debes pagar el stand. Hay ferias para artistas en muchas partes del mundo y si el espacio es muy costoso puedes reunirte con otros colegas y pagarlo entre todos.

Reunirte con otros artistas y colaborar juntos también es una buena forma para mostrar y vender tu trabajo, pueden organizar exposiciones, eventos, open studios, etc; pueden generar muchas actividades y estrategias para mover su trabajo y apoyarse mutuamente.

Actualmente con las redes sociales es mucho más fácil mostrar tu trabajo, hacer que te conozcan y tener un contacto directo con tus seguidores y posibles clientes. Gracias a las redes puedes recibir invitaciones a exposiciones, te pueden pedir comisiones o pueden preguntarte por alguna pieza en especial que quieren comprar. Esto es muy efectivo, es una herramienta a la que los artistas de antes no tenían acceso y que nos da a los artistas actuales poder sobre nuestro trabajo y nuestras carreras. Eso es algo que hay que valorar.

Hablando de las posibilidades on-line, puedes vender tu trabajo a través de tu pagina web, o de alguna plataforma de e-commerce, o plataformas para creativos. También puedes vender en galerías on-line, etc.

Otra posibilidad es vender directamente en tu casa o taller, para esto necesitas tener una base de datos de personas a las que les gusta tu trabajo y tienen la posibilidad de compararlo, hasta pueden ser tus seguidores de las redes, todo depende de a que publico te quieres enfocar.

Siempre puedes organizar tus propias exposiciones y eventos, o buscar lugares, organizaciones, fundaciones, festivales, con los que puedas organizar algo y beneficiarse mutuamente.

Bueno, ya les he dado varias opciones por hoy. Espero les puedan ayudar o aunque sea les sirvan para hacerse una idea. Quiero terminar diciendo que cualquiera que sea la opción que escojan, cerciórense de que es una opción confiable y con la que se sientan bien. Y por favor, si los llaman para mostrar su trabajo gratis en un restaurante, un café, una oficina, etc, por favor no lo hagan, eso es para decorarle gratis el negocio a otro. A menos que sea un lugar donde realmente les interesa el arte y tienen experiencia mostrándolo y vendiéndolo, mejor dicho que tenga algún beneficio verdadero para ustedes.

Con esto termino por hoy, espero esta información les sea útil. Si tienen preguntas o comentarios no olviden hacerlo por este medio, en mis redes o escribiendo a mi correo catalinamorenoart@gmail.com. Gracias por leer. Un abrazo.