Conocernos para entender nuestro trabajo

Hola mis artistas queridos, en la entrada anterior empezamos a hablar sobre el proceso creativo, en especial sobre encontrar el tema de nuestra obra. Decíamos que la clave esta en conocernos a nosotros mismos, y vaya tarea que es esta.

Considero que nunca acabamos de conocernos, el tiempo y las situaciones que vivimos hacen que transformemos nuestro sentir y nuestros pensamientos, sin embargo, todos tenemos una esencia que nos acompaña a lo largo del camino y nos hace genuinos. Conocer esta esencia es lo que nos permite ser honestos con nosotros mismos, nos permite tomar decisiones que irán de acuerdo a lo que es importante para nosotros y por supuesto es la guía para poder expresarnos en nuestro trabajo. Conociendo estos principios esenciales de nuestro ser podremos entender mejor nuestra cotidianidad, nuestras relaciones con los demás, con la vida, con el mundo y por supuesto con nuestra creatividad y nuestro trabajo.

Desde hace aproximadamente dos años escucharme a mi misma, poner atención a las cosas que hago y digo, a las situaciones que me emocionan o me indignan, se ha convertido en  mi tarea diaria. No es que me levante y diga Oh! claro hoy me conoceré un poco más, no, esta es una tarea de paciencia y sobre todo de mucho cariño, una tarea que requiere compromiso; un compromiso libre y consciente, es un camino de aprendizaje.

Durante estos dos año he aprendido muchísimo sobre quien soy, aunque aún me falta mucho por aprender. Lo que me ha parecido realmente interesante, además de entender mejor mi cotidianidad, mis relaciones y mis acciones; ha sido ver como ese ser que me hace Catalina esta reflejado en cada una de las decisiones que tomo a la hora de crear, y como mi personalidad hace que mi trabajo se desarrolle o crezca de una manera o de otra, tanto plástica como conceptualmente. Esto es realmente sorprendente, piensas que haces una línea de cierta manera porque sí, o manejas la composición de cierta manera porque sí o indagas ciertos aspectos porque sí, bueno, no hay un porque sí, estas decisiones son el reflejo de tu yo interior.

Realmente la obra es el reflejo de ti mismo, es el reflejo de la esencia del artista; y no me refiero a la versión más romántica de ti mismo, no, la obra se compone de tus fortalezas pero también de tus temores, de tu yo mas bello como del que no lo es tanto, es todo en uno, todo lo que te hace a ti ser Pepito. Y no tiene que ser algo “extraordinario”, esto es la vida real y sencilla, no es de celebrity, hasta lo más pequeño te hace valioso y es valioso de compartir en tu trabajo.

Uno de los hábitos que súper recomiendo para aprender a escucharnos y reconocernos es escribir todos los días, llevar una especie de diario. Cuando nos hablan de escribir un diario pensamos en la típica escena de película adolescente donde una niña escribe en su diario y lo sella con candado, bueno, pues precisamente a eso me refiero; en nuestra sociedad estamos acostumbrados a ridiculizar las cosas que están asociadas con expresar nuestros sentimientos, lo cuál es una tristeza por que si todos nos expresáramos con libertad y dedicáramos un tiempo a escucharnos y entendernos el mundo estaría lleno de personas más felices o por lo menos más conscientes. Bueno, siguiendo con lo del diario, es un hábito maravilloso, seguramente estarás pensando que no sabrías que escribir, pero te aseguro que después de unas semanas te acostumbraras y te hará falta escribir.

La idea es comprar una libreta o cuaderno, no tiene que ser nada costoso, pero debes ir a comprarlo como muestra de tu compromiso contigo mismo, luego regálate un tiempo todos los días, con media hora es suficiente y escribe unas cuantas páginas, no te imaginas todo lo que descubrirás en ellas.

Escribir para ti mismo es muy diferente a hablar con alguien, cuando escribes en tu libreta estas tu solo con las páginas, no hay nadie que te juzgue o aconseje, es un espacio libre de prejuicios donde puedes ser tu mismo y decir lo que te venga en gana. Probablemente al inicio escribirás cosas vanas, pero con el pasar del tiempo, después de haber dicho todas las banalidades que se te ocurran, empezaras a escribir sobre lo que esta debajo, sobre la basura que hay debajo, sobre lo bello y lo feo, sobre tu esencia.

La idea de este hábito es conectarte con tu yo interior, conocerlo y escucharlo para así entenderlo y poder tomar acciones al respecto. Cuando nos conocemos, somos un poco más libres y por lo tanto seremos mucho más creativos; cuando nos entendemos podemos tomar decisiones más fácilmente en nuestra cotidianidad y en nuestro trabajo; cuando nos escuchamos, podemos ser mas compasivos con nosotros mismo y con nuestro hacer como artistas.

Otra cosa que podemos hacer, es estar muy atentos a nuestras acciones, a la manera en que tomamos decisiones, a como reaccionamos ante ciertas situaciones o personas, pensar en como nos relacionamos con los demás, como nos expresamos sobre nosotros mismos y sobre la vida. Prestar atención a lo que los demás dicen de nosotros, a como se comportan a nuestro lado. Y sobre todo pensar como nos definimos a nosotros mismo, que palabras nos definen a nosotros y a nuestro trabajo y como se relacionan entre ellas.

Ya lo se, este es un tema que suena bastante complejo y para otros hasta sonara un poco ridículo, pero aunque no lo crean, esta tarea hace parte de nuestras tareas como artistas y de nuestra responsabilidad de serlo. Agradezco cada día que puedo dedicar un tiempo para pensarme y entenderme, y además poder expresarlo de algún modo en lo que hago, esta posibilidad no la tienen la mayoría de personas en el mundo, pero los artistas si la tenemos y debemos estar agradecidos y tomar acción frente a ello.

Para finalizar, no se si recuerdan que en la entrada anterior les conté que tuve un momento difícil en mi mentoría por que quede un poco en el limbo, la tarea que debía llevar a cabo era conocerme y no sabia como hacerlo. Afortunadamente, una querida amiga y colega justo ese mismo día, sin ella saberlo, me envió una luz, un libro que recomiendo a todas las personas creativas o que desean serlo, se llama El camino del Artista de Julia Cameron, es un libro maravillosos y supremamente poderoso.

Este libro es una especie de curso de tres meses, que en cada capítulo trata algún tema en especifico sobre ser artista, las situaciones y sentimientos que esto conlleva. Para complementar te pone ciertas tareas para cada tema. Por favor cómpralo o descárgalo e imprímelo, léelo con atención, sin prejuicios y compromete con las tareas, estoy segura que veras grandes cambios, te lo digo desde mi propia experiencia y lo que he visto en las personas que lo han leído.

Bueno, con esto me despido, gracias por leer y acompañarme en este viaje. Escribo este blog con todo mi corazón, no esta escrito con el fin de ser un manual de instrucciones o como el deber ser, esta escrito a partir de mis experiencias y lo que significa para mi ser artista, desde las cosas más objetivas hasta las más espirituales.

Gracias. Un abrazo.

 

Encontrar el tema de nuestra obra

Hola mis queridos lectores, a partir de esta entrada comenzaré a hablarles sobre el proceso creativo. Crear es una de las razones por las que existimos, los artistas tenemos una necesidad vital por crear y expresarnos. Eso es maravilloso y si uno lo piensa también es una tarea difícil, crear algo de la nada no son papitas.

Desde que decidimos ser artistas hay una pregunta vital en nuestro hacer: ¿sobre que hablo en mi trabajo? ¿qué quiero expresar y cómo lo hago? para mi (claramente esta es una apreciación personal) el arte va mas allá de la técnica, del talento, de la palabrería, el arte revela el alma, el espíritu, hay una conexión vital entre quien lo hace y esa cosa que crea, y es esa conexión honesta la que llega a los demás. Tampoco quiero ponerme muy trascendental, ni quiero sesgar a nadie con este comentario, cada uno tenemos diferentes apreciaciones del arte y es una perdida de tiempo decidir quien esta bien y quien mal, el arte y la vida tienen poco o casi nada que ver con estas distinciones. Lo que si quería hacer era resaltar la conexión vital que hay entre el creador y la obra, ya que esta es una de las claves para responder a la pregunta por el tema de nuestra obra.

Cuando estamos en la universidad esta pregunta por el tema nos acecha constantemente y debemos resolverla de distintas maneras en cada asignatura que vemos, por lo general andamos un poco perdidos, tanteando el terreno, esperando a sentir algún interés o afinidad con un tema. Para muchos está búsqueda da resultados positivos pero para otros se convierte en una especie de karma. Por supuesto que esta es una pregunta vital para lo que hacemos, sin embargo, considero que el problema esta en el enfoque que nos dan para encontrar las respuestas. Y este enfoque puede hacer que nos perdamos en el camino.

Recuerdo que en la universidad siempre que tenias alguna posible luz para responder a esta pregunta, tenias que investigar cien mil libros sobre el tema, citar a todos los autores y referentes habidos y por haber y justificar cada pequeño detalle de lo que hacías. La búsqueda de la respuesta siempre partía de alguien más, partía de una teoría, de un autor, etc.

No estoy diciendo que no debamos investigar, leer, buscar teorías, referentes; el problema es el enfoque, el problema es la raíz de nuestros intereses, que al contrario de lo que nos enseñaron no está en los otros, está en nosotros mismos. El día que logré entender esto exploto mi cabeza, pero aún más mi espíritu y mi creatividad.

Este entendimiento se lo debo a una de mis mentoras, una artista colombiana reconocida. Recuerdo el primer día en el que le mostré mi trabajo y me dijo que dejara de hacer lo que estaba haciendo, no es fácil escuchar estas palabras, pero cuando te dan razones honestas y además sientes que éstas resuenan con tu artista interior, que exponen las dudas que tenias y que son verdad para ti; escuchas, tomas nota y haces tus tareas. Tenia que dejar de hacer lo que estaba haciendo, pero y entonces ¿qué hacía?, la tarea que ella me dejo fue conocerme a mi misma, saber realmente quien era yo, escucharme, escuchar mi interior para saber con honestidad que era lo que me inquietaba, que me preocupaba, que me afligía a mi Catalina, a nadie más; y ahí encontraría la respuesta a la gran pregunta, sobre eso se trataría mi trabajo, sería su razón de ser.

Recuerdo que salí de allí, como dicen vulgarmente, con el rabo entre las piernas, pero con mi interior entusiasmado, aunque con mucha ansiedad y demasiados interrogantes. Cómo iba a hacer para conocerme a mi misma, parecería sencillo pero es la tarea más difícil de resolver. Y sabía que si la resolvía podría tener un entendimiento real no solo de mi trabajo si no lo más importante de mi misma y de mi vida.

Aquí esta la clave, el tema de tu obra no viene de una teoría rebuscada, no viene de lo que te dijeron que hicieras; el tema de tu obra viene de ti mismo, de tus propios intereses, de quien eres tú realmente, eso al final es lo que hará la obra honesta, potente, única.

Para responder la pregunta por el tema no debes buscar afuera, debes buscar en tu interior. Te molesta desenfrenadamente la situación del país, adelante trabájalo en tu obra, viviste alguna experiencia que te marco y cambio toda tu percepción sobre la vida, adelante, te conectas profundamente con la naturaleza, te atraviesan las preguntas sobre la existencia, sobre el universo, sobre el ser humano, lo que sea, adelante exprésalo en tu trabajo.

Seguramente cuando encuentres este tema, te llenaras de curiosidad por investigar sobre el, aprender mas, revisar la obra de otros artistas que comparten tus inquietudes, se te abrirá todo un universo de posibilidades ante tus ojos y eso enriquecerá tu vida y por ende tu trabajo.

Ahora la pregunta no es por el tema, la pregunta que realmente debes hacerte es ¿quién soy yo? Conocerte es la clave de tu trabajo. Y quiero aclarar que esto aplica para cualquier tipo de artista, desde el más conceptual hasta el más expresionista.

Y ¿cómo te conoces? Vaya pregunta creo que tendré que escribir otra entrada para esto, yo aún lo estoy descubriendo, desde que soy consciente de ello, cada día aprendo más sobre mi misma. No lo se todo al respecto, no soy coach, ni gurú, pero hay algunas cosas que he aprendido que puedo compartir con ustedes.

Sera en la próxima. Los quiero, chao 🙂